sábado, 1 de marzo de 2014

Los niños del tabaco

"San Antonio está 384 kilómetros al norte de Posadas. Es uno de los municipios donde los colonos viven gracias a la producción de tabaco. Piñalito Norte, unos 30 kilómetros más al norte todavía, es uno de los poblados de ese municipio donde viven un poco más de 100 familias, y prácticamente todas también viven gracias a las plantaciones de tabaco. Algunas incluso se dividen el tiempo y las tierras para sembrar soja y maíz, aunque en el último de los casos lo hacen para consumo propio. Y esos mismos colonos remarcan que todavía el tabaco les es más rentable que la soja.
San Antonio está casi en la punta de la provincia y es uno de los claros ejemplos de que todavía falta para asegurar igualdad de condiciones para todos los misioneros. Están alejados y las largas distancias para todo son uno de los condicionamientos para que la gente tenga acceso a lo básico.
En Colonia Aurora, mucho más hacia el centro de la provincia,  unos 200 kilómetros al este de Posadas, recostada sobre el río Uruguay, la situación de los misioneros en las colonias es casi igual o peor. En Alicia Baja, en algunos sectores, pareciera que hay más galpones para secar tabaco que casas. En los primeros kilómetros desde la ruta costera 2 hacia la costa del río, la población es un poco más densa. Luego, las distancias entre una y otra casa pueden ser de hasta tres, cuatro o más kilómetros.
Y en esas largas distancias los unen las mismas condiciones de supervivencia, de pobreza y hasta debiera decirse de extrema pobreza, como en uno de los casos en el lejano paraje de Piñalito Norte. En ese contexto de alejamiento, de desesperanza, en los paisajes increíbles del monte misionero se dejan ver por doquier los bidones vacíos, o peor, con algo aún de agroquímicos, tirados a metros de las plantaciones de maíz o tabaco. Los hay por todos los terrenos de los colonos. Y de la misma manera, las mochilas para la fumigación. Están por todos lados. Como quien descarta envases de gaseosas en la ciudad.
El tabaco y los agrotóxicos siempre fueron inseparables y los colonos son la parte activa y la menos agraciada de una cadena que sabe de ventajas y ganancias supremas.
Están alejados, empobrecidos y rodeados de veneno. Y los galpones, en su mayoría destruidos o a punto de caerse, con tabaco colgando. En muchas de esas casas hay chicos con discapacidades o deformidades llamativas.
En San Antonio se armó revuelo entre las autoridades cuando desde la Asociación Miastenia Gravis de Apóstoles se denunció que sólo en una colonia de ese municipio hay más de 300 chicos con discapacidades graves y que la mayoría estaría relacionada con el uso o mal uso de los agrotóxicos.
No muy lejos de la zona donde todo pareciera poder suceder entre los colonos, la doctora Mercedes Palazzo Fabro, del equipo de Salud de la Dirección de Acción Social de Municipalidad de San Pedro, asegura que “las personas tienen que aprender a nombrar a estas sustancias, son agrotóxicos, no agroquímicos”.
Lo que se ve y lo que puede ser
En el corazón de Piñalito Norte, un niño de 3 años todavía no puede pararse por sí sólo y está aprendiendo a caminar. Tiene problemas en la piel y sus ojitos apenas los puede abrir. Su cara está como sufrida, tiene que levantar el mentón para poder mirar bien. La mamá dijo que los doctores le refirieron una deformación genética. En Alicia Baja, un chico de la misma edad sufre demasiado desde que nació. Ictiosis es la denominación científica de la enfermedad. En el pueblo lo llaman el chico con piel de pescado o de lagarto. Su piel no tiene poros, no transpira. Tiene una temperatura corporal altísima. Su rostro lo dice todo. Se le cae la piel y lo tienen que mojar constantemente. El papá admite que no le queda otra que trabajar con el tabaco.
A pocos kilómetros de distancia, otro chico, un poco más grande, sufre de parálisis en el brazo y en la pierna izquierda. Su mamá, además, dijo que “tiene el cerebro quemado del mismo lado”. En el pueblo aseguran que nació sin parte del cerebro.
En otra picada de Alicia Baja dijeron que recientemente nació una criatura que no podía mantener la cabeza erguida, que la tenía que sostener con una mano. “Su mamá conoció un chofer o algo así y se fue a vivir a Posadas", contaron.
El doctor José Manuel Reñe, médico auditor de la Asociación de Plantadores de Tabaco de Misiones (APTM), explicó que además de los agroquímicos, deben tenerse en cuenta problemas sociales como la consanguinidad de parejas y alcoholismo en embarazadas en algunas regiones de la provincia.
Reconoció no obstante que puede haber alguna vinculación entre enfermedades y agroquímicos, por observaciones de médicos de centros especializados en cáncer que destacan la cantidad de casos reportados desde Misiones. El profesional remarcó que pese a los muchos comentarios que se realizan sobre el tema, no hay estudios ni registros históricos serios sobre la incidencia de agroquímicos en la salud de los agricultores.
Pero el reconocido dirigente agrario Eugenio Kasalaba graficó de manera contundente los riesgos que implica la mala utilización de los cuestionados herbicidas.  “Yo habló con conocimiento de causa porque casi morí por culpa de los agrotóxicos que se usan en la plantación de tabaco. Estaba pulverizando con el veneno y de golpe me empecé a sentir mal y cada vez peor. Mi hijo, que entonces tenía seis años, andaba por ahí y gracias a él creo que salvé mi vida”, recordó el referente del Movimiento Agrario Misionero.
Y no dudó en asegurar que el químico furadán está prohibido en otras partes del mundo y en Misiones se sigue usando".
Fuente
Más:
“Hay una dependencia cultural del uso de agrotóxicos”
“Algunos toman la discapacidad como algo enviado por Dios”
“Las empresas tienen una responsabilidad criminal”

3 comentarios:

Mariano T. dijo...

Si vas a las chacras vas a poder encontrar criaturas sentadas arriba de una lata abierta de insecticidas muy toxicos. Es gente muy bruta, y nadiue los trata de educar.

dante dijo...

Mariano ,algo de razón tenes,falta educación para saber distinguir el que te sentencia a muerte,pero el asesino silencioso de Misiones no es la soja ,son los bosques silenciosos ,..El pino,con una empresa Alto Parana de origen chileno de capital angloitaliano,que planta pino,sin respetar los cursos de aguas,los cerros ,donde se forman las nacientes de los rios,haciendo una tala rasa,fumigado con potentes venenos ,cien veces mas que el glifosato,ejemplo "el arsenal"..otra cosa,esta empresa es dueña de mas del 30 % de la provincia de Misiones..

Digno de mi dijo...

Que bronca me da leer estas cosas. Y que impotencia me da que los médicos no digan la verdad. Siiiii sres. Se mueren por los tóxicos... dejen de dar vueltas. Pobre gente Dios mio. Esas criaturas. Todos tenemos la culpa por no desasnarnos antes de votar

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