lunes, 7 de octubre de 2013

Lanata, el que quería preguntar, deja que el procesado Macri diga que Boudou no tiene autoridad moral

Desesperados porque la enfermedad de CFK les complique la campaña que ya la tenían ganada, desde Clarín y secuaces salieron a enrarecer el clima ("falta información", "hermetismo", "dudas sobre el rol de Boudou") anclándose en el rechazo que supuestamente despertaría en amplias franjas la figura del vicepresidente (hoy el papá de Nico Wiñazki firuletea: "Hasta el recinto para ejercitarse que usa en su propio edificio, el Madero Center, es incómodo para él. Al menos dos veces debió retirarse del lugar por pedido de vecinos enojados).
Hasta el jefe de Gobierno porteño se sumó a la caceroleada ética contra Boudou ("Boudou no tiene mucha autoridad moral ante la población"), justo él, que está procesado por el Poder Judicial por haber creado una aparato de espionaje dentro del Estado capitalino. Detalle que olvidó convenientemente la estrella del Grupo Clarín, que antes, había prometido que iba a tocar el tema de salud de "Cris" (como le gusta a él ridiculizar a la primera mandataria) con "médicos, políticos, funcionarios, opositores, no opositores, etc".
Sin embargo, luego hablaron (sin preguntas jodidas, de esas que le pedía Lanata a Rial y Brienza) el dr. Hubris, Macri, Cleto, los constitucionalistas de Clarín, Giacobbe (que pidió que la gente fuera a Plaza de Mayo a impedir que asuma Boudou, ¡¡¡justo los que dicen que defienden la Constitución!!!), Poliarquía, M&Fruit, Fernández Díaz, el Colo K y Leuco Metralleta.
¿Sólo entre ellos pueden sostener su cinismo?
Mientras, Edu van der Kooy sale a defender a su amigo Morales Solá y repite casi calcada la columna de ayer de Joaco en la que planteaba dudas sobre si esta sospechosa enfermedad no era para sensibilizar al electorado. Van der Kooy la disimula un poquito más: "Persiste la sospecha de una manipulación política frente a la irrupción de cada trastorno".
Y Pagni sigue el mismo "razonamiento" que sus compañeros de tareas al sostener: "El infortunio de la Presidenta es recurrente. Pero el cambio de contexto le plantea un nuevo reto: deberá conseguir que su retiro no sea visto como una metáfora de su declive. Que los achaques de su cuerpo no se interpreten como el agotamiento de su política. Porque, como se sabe, la gente tiende a ver señales aun donde no las hay".
La "columna" de van der Kooy se titula: "El deterioro político detrás de la enfermedad".
En este marco, lo más lógico que apareciera una "investigación" más en contra del vice.
Una Miriam Quiroga siempre va a estar dispuesta.

1 comentarios:

ram dijo...

Bueno, convengamos que la "moral" de todo este bicherío suele tener razones para sus "análisis" que la razón desconoce. Y ni pregunte por alguna moral medianamente decente y/o presentable. Ni saben lo que es.

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