martes, 4 de agosto de 2015

Narcotraficantes, Lanata y Producciones Lilita te manejan la campaña

Roa (Clarín): "Nunca se llegó hasta los autores ideológicos del triple crimen. Las declaraciones de uno de los condenados, Martín Lanatta, y del ex comisario Luis Salerno contribuyen a echar luz en ese enigma. Lanatta hacía negocios para y con el RENAR, que controlaba Fernández. Salerno vendía remedios truchos. La tesis de los dos es una: Aníbal brindó protección política a la banda.
Es difícil dar credibilidad a condenados. Pero la obligación es investigar lo que dicen. El jefe de los ministros y ahora precandidato a gobernador repite como un tic que todo es una operación armada en su contra desde el propio kirchnerismo.
Debe saber por qué lo dice. Apuntó a Julián Domínguez, su rival en la interna, para no elevar el tiro contra el propio Scioli de quien verdaderamente sospecha. Es paradójico: el escándalo afecta a Scioli en el distrito donde debe hacer la diferencia.
En otro país, hubiera causado conmoción. Pero la Argentina se ha ido anestesiando a fuerza de escándalos. También de la certeza que no pasará nada".
Verón (La Nación): "Fiel a su estilo, Daniel Scioli se mantuvo ayer al margen de la polémica y así intentará permanecer hasta el domingo para lograr surfear la crisis que estalló en el interior del oficialismo con la encendida pelea entre Aníbal Fernández y Julián Domínguez, los dos candidatos a sucederlo.
Preocupados, tanto en la Casa Rosada como en el comando de campaña del candidato presidencial se lamentaban del alto voltaje en el que había derivado la interna para la gobernación a partir de la acusación del jefe de Gabinete de que detrás de la denuncia en su contra en el caso del triple crimen de General Rodríguez estaban sus contrincantes directos en las elecciones.
Scioli no emitió ninguna opinión y sus allegados dijeron que tampoco lo hará en lo que queda de la campaña, para intentar mantenerse al margen de una disputa que lo perjudica. En la Casa Rosada, la presidenta Cristina Kirchner se puso al frente de la estrategia para moderar el daño y ordenó a su gabinete, incluida la fórmula de Domínguez y Fernando Espinoza, que condenaran la denuncia, aunque ello no despejó la dura interna desatada en el Frente para la Victoria (ver aparte).
Más allá del impacto mediático de la denuncia, en el Gobierno y entre los allegados al gobernador se quejaban del tenor que había tomado la pelea interna, que, intuían, la oposición se apurará a capitalizar".
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1 comentarios:

Dormidano dijo...

Tiene color naranja esta operación.
Decididamente, la cosa se puso macartista.

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