lunes, 4 de enero de 2016

#RelatoPRO, al borde de asegurar que cobrar menos ayuda a alejarse de los vicios

Con el triunfo de Mauricio Macri, las empresas de comunicación beneficiadas por decisiones del nuevo gobierno están desplegando estos días maniobras que terminan en títulos risueños que parecen querer ayudar a "la gente" a digerir el 40% de devaluación sobre sus salarios y el aumentos en elementos básicos de la canasta familiar, más los próximos ajustes en las tarifas de luz y gas.
Así, se pueden leer los siguientes títulos en medios que estos días sólo se han dedicado a legitimar las medias económicas del gobierno amarillo:
"Las estadísticas dicen que en el último año casi el 80% de los permisos de construcción son para edificios con departamentos de uno y dos ambientes. Atrás quedó la época en la que se vivía con amplitud y se construía a lo grande. Hoy, los muebles y recuerdos se calzan a presión en dimensiones que muchas veces ni llegan a los 30 metros cuadrados".
Fuernte
"La actual primera dama del país, Juliana Awada, popularizó el estilo "chic" que no sólo involucra el vestuario sino que, como afirman los expertos, tiene que ver con una cierta actitud.
Si se compran menos prendas pero de calidad, que se amorticen a lo largo de los años y que puedan combinarse sin problemas, se llega al fondo del espíritu de "chiconomics".
La clave consiste en ser consciente del propio estilo y deshacerse de aquellas prendas que sólo producen acumulación en el guardarropas. Además, con el paso del tiempo, lo más probable es que se pierda el interés por varias de ellas.
Pocas piezas de calidad en línea con el estilo de cada una es la premisa fashionista que recomienda gran parte de los especialistas en moda. De esa manera, no sólo se logran racionalizar los gastos sino que además se puede resolver en menos tiempo qué es lo que se va a usar. Un guardarropas atestado de prendas sólo aporta confusión".
Fuente
"Sería racional, y de gran beneficio ambiental, ir paso a paso con las medidas de búsqueda de confort. El abrir las ventanas en momentos clave para remover el calor y para favorecer el ingreso de brisas es la primera acción conciente que podemos realizar. Si esto no alcanza, se puede intentar forzar el movimiento de aire utilizando un ventilador. Este simple elemento no produce frío, aunque sí una notable sensación de refrescamiento. El aire que mueve el ventilador ayuda a acelerar el proceso de evaporación del sudor de la piel que para pasar de estado líquido (microgotitas) al estado gaseoso (vapor de agua en el aire) necesita tomar calor de la superficie del cuerpo. El calor que cedemos produce una reducción de la temperatura corporal equivalente a 2, 3 o más grados de temperatura".
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2 comentarios:

Diego dijo...

A ver cuándo sale: "Tendencia. Cada vez más porteños se suman a la dieta paleolítica. Sus beneficios. Por qué consumir más bayas y raíces."

Michael Madison dijo...

Propician una vida sustentable. O quizás zen. Interesante. Especialmente el cinismo que manifiestan algunos medios de comunicación.

En lo personal, carezco de ventilador, uso ropas que del lustro de antigüedad no bajan, como arroz, fideos amasados, arenques, un trozo de carne de caballo de vez en cuando y tomo mate con yerba importada (carísima, mi único lujo). Habito una casa minúscula, de madera y techo de tejas, con estufa de leña y ventanas pequeñas. No tengo vehículo, salvo mis dos piernas. Claro, yo vivo en el «culo del mundo». ¿Podría sobrevivir en tierras argentinas?

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