jueves, 12 de febrero de 2015

Hacia el #18F: al #RelatoAntiK no le cayó bien la vuelta de La Yegua: "Cruel, insensible y desesperada"

González (El Cronista): ""Nosotros nos quedamos con los cantos, que ellos se queden con el silencio...", fue el concepto que eligió Cristina para volver a enarbolar la bandera de la confrontación. Ustedes y nosotros, como si fuera aquella poesía liviana de Mario Benedetti. El problema es que las encrucijadas de los países no se resumen con literatura. En los "ellos" que enumera la jefa del kirchnerismo buscan marcar las diferencias. Y juntan a los fiscales convocantes del 18F con algún dirigente opositor o con alguna mujer que conserve antiguos nexos con la dictadura militar de hace ya más de tres décadas.
Es posible que el 18 de febrero, cuando marchen en silencio los que reclaman justicia para aclarar la muerte dudosa del fiscal de la AMIA, los que cantan en los patios de la Casa Rosada nunca se enteren. Pero el silencio suele ser un grito poderoso. Un alarido vital e insoportable para los que no quieren oír". 
Pepe (Clarín): "La Presidenta quiso ser elíptica, adjudicarse las bondades del amor al prójimo, la alegría de la vida y las reverencias a la Patria, pero terminó siendo innecesariamente cruel y mortificante. Fue uno de sus discursos más controvertidos y podría ser recordado como el más letal para la convivencia entre los argentinos y la armonía de la institucionalidad democrática. Pocas veces se la vio tan soberbia y desentendida del pulso de sus compatriotas de a pie".
Editorial (La Nación): "La convocatoria a la Marcha del Silencio, inicialmente promovida por grupos ciudadanos a través de medios digitales y asumida como responsabilidad propia por quienes habían sido pares de Nisman, ha puesto al desnudo la insensibilidad gubernamental ante el caso que ha estremecido a la sociedad y provocado vasta repercusión internacional.
Los fiscales que se han hecho cargo de la invitación a la marcha del próximo miércoles, a las 18, entre el Congreso y la Plaza de Mayo, con escala ante las oficinas que ocupaba Nisman, han dicho con reiteración que los movilizan dos objetivos. Uno: el homenaje al colega desaparecido, por quien, dicho sea de paso, la Presidenta no tuvo una sola palabra de consternación en medio de la catarata de manifestaciones autorreferenciales con las que se permitió divagar respecto de la extrema gravedad del hecho. Otro, elevar al silencio como símbolo de paz en una sociedad angustiada".
Morales Solá (La Nación): "Está enojada y, quizá, también desesperada. Sólo al final, cuando ya le hablaba sólo a la militancia, hizo una alusión crítica y despectiva al "silencio", que fue una referencia inconfundible a la marcha convocada por los fiscales, que es precisamente de silencio. Esa marcha es su problema inminente, pero no tiene solución. En medio del enfado, no hace más que convocar a concurrir a esa cita. Cristina Kirchner ha perdido el futuro; sus únicas esperanzas están, aunque parezca paradójico, en el pasado, y su único trabajo consiste en descerrajar la próxima guerra".
Angeli (Perfil): "Hoy estamos ante otra muerte, la de Nisman. Hay un llamado a manifestarse en silencio. No es nada espontáneo, es cierto. Como también es verdad que no están tan claros los motivos y que hay opositores que están queriendo sacar tajada de todo esto. Pero fue la propia Presidenta la que politizó la muerte de Nisman: "Lo usaron vivo y lo necesitaban muerto". Según CFK, su denuncia y su trágico final eran parte de un complot en contra de su gobierno. Tres semanas después, el oficialismo cuestiona a coro una manifestación por una muerte dudosa, que ellos mismos politizaron. El silencio les molesta".

1 comentarios:

Jorge Lorenzi dijo...

recomiendo leer lo que dice Eva Row en su blog "la cosa y la Causa" , te doy el enlace : http://lacosaylacausa.blogspot.com.ar/

Publicar un comentario