domingo, 2 de febrero de 2020

Vicentín: eslabón de un sector concentrado y extranjerizado

"El balance 60 de Vicentín muestra un crecimiento del patrimonio neto de casi un 70% en relación a los $12 mil millones del año 2017. El holding manejado por las familias Padoán-Novelli no sólo almacena y procesa cereales y oleaginosas para producir harina, aceites y pellets, principalmente; también produce miel, carne, vinos, jugo de uva y biodiesel (en asociación con una multinacional suiza). Poco más del 10% de lo producido por el holding se destina al mercado interno, el resto se despacha al exterior por puertos propios ubicados en la localidad santafesina de San Lorenzo, como el grueso de la producción agropecuaria del país.
En un informe realizado por el economista y ex diputado nacional Claudio Lozano sobre los balances de la empresa agroexportadora, se advierte que hay una baja imputación de los activos en moneda extranjera, lo cual no se condice con el claro perfil exportador de Vicentín, que destina al mercado externo el grueso de su producción, por tanto sus ganancias están dolarizadas. “Claramente aquí hay un punto por demás contradictorio en el balance de esta firma”, señala el actual director del Banco Nación.
A diferencia de lo que ocurre con otros sectores de la economía, en cuya estructura de costos los insumos importados son importantes, en la cadena de valor de la agroindustria las importaciones no son significativas. En consecuencia, las exportaciones del sector son vitales para la balanza comercial, al generar dólares genuinos. Las últimas publicaciones detalladas referidas a exportaciones agropecuarias dan cuenta que sólo tres empresas agroexportadoras explican el 36% del total de todas las exportaciones agropecuarias, primarias y agroindustriales. Las mismas pertenecen a capitales extranjeros: Cargill, A.D.M. Agro, y Bunge.
Cargill, A.D.M. Agro, Bunge, COFCO y AGD son las cinco compañías que despacharon mayor volumen en el 2018; la suma de sus exportaciones explica el 54% de los despachos vinculados con el agro. Si a ese lote le sumamos las firmas Vicentín, Dreyfus, Oleaginosa Moreno, Molinos Agro y ACA, obtenemos las diez principales exportadoras de Argentina. El top ten representa el 90% del volumen exportado sobre un total de casi cincuenta empresas exportadoras de productos agropecuarios.
De lo anterior se desprende que de las 10 empresas que representan el 90% de los despachos de cereales, oleaginosas, subproductos, harinas y aceites, sólo cuatro son de capitales privados nacionales, el resto tiene su sede en Europa, Estados Unidos o China. De las empresas que explican el grueso de las exportaciones, las de origen nacional representan sólo el 30% del volumen despachado. Esta información dada a conocer por el Ministerio de Agricultura refleja que un puñado de compañías define el flujo de dólares en la economía. Es indudable el poder de condicionamiento e injerencia en la política económica que detentan las compañías señaladas al disponer de un bien estratégico para la economía del país, cuando la restricción externa (escasez de divisas) es un problema estructural de Argentina.
A todo esto, cabe preguntarse qué ocurrió con Vicentín, ¿cómo explica su expansión en los últimos cuatro años teniendo en cuenta que no presenta un crecimiento significativo en despachos de aceite, su principal producción?¿Por qué financiaron el intento de reelección de un modelo (el de MacriI) que les generó, supuestamente, “estrés financiero”? ¿A qué se debe su supuesta insolvencia? ¿Será que el “reperfilamiento” de deuda que aplicó el gobierno anterior fue un palo en la rueda de la bicicleta financiera sobre la cual se montaron? ¿Cuántos dólares se pierde la economía argentina por la subfacturación de exportaciones que realizan las acopiadoras en sus puertos privados? ¿Cuántos de estos dólares generados por compañías extranjeras desaparecen por vía legal en concepto de giro al exterior de remesas y utilidades, teniendo en cuenta lo permisivo de nuestra ley de inversiones extranjeras?
A la fecha, poco se sabe de la situación del holding que en el 2018 exportó más aceite y subproductos que el resto. Sólo tenemos la certeza de que el sector estratégico que canaliza la producción argentina hacia el mercado mundial, el encargado de cambiar por divisas bienes competitivos, se encuentra concentrado. El comercio exterior no sólo está en pocas manos, también está fuertemente extranjerizado.
Por su parte, la conducta de los capitales locales no siempre se diferencia del accionar de las multinacionales, puesto que habitualmente fugan divisas producto del intercambio comercial y de la defraudación al fisco. Por caso, Molinos Agro, novena en el ranking de despachos al exterior, sus capitalistas son de origen nacional; sin embargo, Gregorio Pérez Companc, máximo responsable de la firma, figura vinculado a una entidad off shore, según la información filtrada  por los Panama Papers".
Fuente
Más:
Vicentín, con las manos manchadas de sangre

1 comentarios:

jfc dijo...

estaríamos tal como estábamos en la epoca de Lisandro de la Torre, sin el frigorífico homónimo privatizado y militarizado por el sr ítalo descendiente frondizi, venerado desarrollista, admirado por cuanto progres de salon vip o no vip encontremos, y sin las redes ferroviarias en ese entonces de 40 o 50 años y hoy casi todas obsoletas o desmanteladas

Publicar un comentario