jueves, 12 de marzo de 2015

#PapelPrensa Llamado a indagatoria a Magnetto, Mitre y Ernestina: Clarín y La Nación silenciaron a sus empleados

 
Apenas si los dejaron leer un comunicado donde sus abogados, a lo Lorenzetti, decretan que la causa es cosa juzgada.
Doble estrategia: tratar de descalificar al fiscal pampeano subrogante Leonel Gómez Barbella ("fiscal K", "fiscal recién nombrado", "fiscal ilegal", "fiscal de Justicia Legítima"). Pero a la vez, riesgosa operación, porque hasta hace días atrás se edificaba la imagen de fiscales que se le animaban al gobierno, incorruptibles, valientes a tal punto de marchar para exigir justicia.
Este intento burdo de deslegitimar el accionar del funcionario judicial (que se nutre de las mejores tradiciones del #RelatoAntiK como oficialista vs. independientes; kirchneristas vs. profesionales; x k vs, sólo x; etc) contó con la colaboración de los falderos Perfil e Infobae (hoy se sumó desde la tapa el diario de De Narváez), siempre atentos a cuando Magnetto está en problemas para tratar de meter un negocio con Clarín o bien arrebatarle algún kiosquito maltrecho.
La otra parte de la estrategia fue taparle la boca a sus empleados. Acá no habla nadie. No se coloca el tema en los titulares rotativos de TN. Se pone bien abajo en la home del diario con el título estigmatizador. O directamente se tarda horas y horas en informar a las audiencias, como hizo La Nación. Y en la tapa hoy nada: apenas si La Nación lo puso chiquitito, abajo.
Uno se imagina cuánto espacio, relevancia, tiempo y altisonancia se desplegará cuando Bonadio se anime a pedir la indagatoria de Máximo K. Servirá de medida para comparar con lo de estas horas. Quizás a algún anti K rabioso (público meta de estas empresas comprometidas con la Justicia) pueda advertirlo.
Llevando el fenómeno psicológico de la proyección al máximo, se comportaron como lo que le endilgan al kirchnerismo: dividiendo a los argentinos (entre k y no k) y atacando a los disidentes (¿habrá periodistas del Grupo disidentes?); disciplinamiento vertical y silenciamiento de los temas comprometidos.
Ni las grandes figuras del Grupo se animaron a contradecir la orden bajada por los implicados. Dolía ver a supuestos profesionales del periodismo leer mansos y obedientes el comunicado redactado por los abogados de los acusados de cometer delitos de lesa humanidad junto a los genocidas de la Dictadura.
Cuánta independencia y objetividad declamada sofocada en cuestión de segundos por los negocios del patrón.
Mientras tanto, la Justicia ratifica que Clarín y La Nación eran los Goebbels de los dictadores, estigmatizando a aquellos que les comprometían los negocios y amenazando de muerte a los que no querían quebrarse.
La ratificación fue ayer.
El proceder mafioso ahora denunciado por la Justicia no tiene tiempo.

2 comentarios:

Mariano T. dijo...

Che, ni Perfil ni Infobae son empleados del grupo!
El problema es la causa, que no tiene ningún fundamento fáctico porque le falla el calendario.
La adquisición de Papel Prensa fue en 1976 y la detención del grupo Graiver en 1977. A Magnetto lo acusan de mirarla fuerte a la viuda cuando estaba en libertad.
Como se viene anunciando hace rato, es para tapar el caso Nisman.
Pobres muchachos, el estigma de "justicia legítima " los va a seguir hasta que se jubilen.

Gustavo Pertine dijo...

Ay, Marian, precisamente lo que la Justicia pretende comprobar es que apretaron a la Familia de Graiver para vender antes de secuestralos (me encanta que hables de "detención", en ese estilo) justamente para que Papel Prensa no ingrese dentro de los bienes que iba a interdictarle al Grupo la Conarepa. Te recomiendo que leas los capítulos de Loretti y Gualde en el libro Cuentas Pendientes.

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