miércoles, 9 de diciembre de 2020

¿Cuánto le cuesta al Estado un aborto clandestino?

En el marco del debate legislativo en el Congreso Nacional del proyecto de ley para la aprobación del Aborto Legal, Seguro y Gratuito, el Observatorio de Géneros de CEPA (Centro de Economía Política Argentina) realizó un aporte cuantitativo a los datos ya existentes y de amplia circulación relativos a la afectación de la salud y vulneración de derechos que provoca la clandestinidad de las prácticas de aborto en la actualidad.
En Argentina, el aborto representa la tercera causa de muerte materna y, de acuerdo a los últimos datos disponibles, en 2018, el 13,6% de las muertes maternas fueron a causa de abortos incompletos. Sin embargo, es importante mencionar que el número de personas gestantes que mueren al año por abortos clandestinos se encuentra sub-registrado debido a la clandestinidad y criminalización de la práctica.
*Según un estudio realizado por las investigadoras Silvia Mario y Edith A. Pantelides en el año 2009, se estima que en Argentina se producen entre 372.000 y 522.000 abortos por año, lo cual en promedio arroja un estimado de 447.000. Dicho número es consistente con el último dato arrojado por la Red de Acceso al Aborto Seguro (REDAAS), el cual ronda los 450.000 abortos al año.
*Del total de los egresos hospitalarios por abortos incompletos que se producen en promedio en un año, el 67% requiere una intervención leve, el 31% presenta complicaciones de gravedad media y el 2% corresponde a abortos incompletos con cuadros de alta gravedad.
*Desde el Observatorio de Géneros de CEPA se construyó una metodología para estimar el costo de cada tipo de tratamiento médico asociado a cada nivel de gravedad. Considerando el total de egresos hospitalarios por abortos incompletos anuales y la probabilidad de complicaciones, el costo total ponderado de tratamientos por abortos incompletos alcanza en total la suma de $2.586.000.000 al año. Esto arroja un costo promedio por aborto clandestino de $56.700.
*Si comparamos el valor de una caja de misoprostol (el método más accesible, y uno de los más seguros), con los costos que le implica al sistema de salud público atender las consecuencias más graves de un aborto incompleto realizado bajo condiciones de riesgo, llegamos a la conclusión de que el aborto clandestino puede costar hasta 21 veces más que el aborto legal, seguro y gratuito.
*Para la estimación del acceso al aborto seguro, se supone un escenario donde el total de los abortos clandestinos (447.000) se realizarán a través de un método medicamentoso, con la consideración de que el 10% de esos abortos no serán exitosos y requerirán una intervención de Aspiración Manual Endouterina (AMEU) para completar el aborto.
*Si relacionamos el costo en el que incurre el sistema de salud por los abortos incompletos con los costos de una caja de misoprostol, podemos concluir que con lo que le cuesta al Estado el aborto clandestino por 45.600 personas gestantes, se cubre el aborto seguro y gratuito de 425.177 personas gestantes (lo que significa el 95% de los abortos clandestinos estimados en Argentina en un año).
*Asimismo, si el Estado tuviera una política pública de Aborto Legal Seguro y Gratuito, se hubiera ahorrado el 88% del costo fiscal por atender complicaciones derivadas de abortos clandestinos. En efecto, por los 45.600 egresos hospitalarios, una atención a tiempo con misoprostol y AMEU, en caso de requerirse, el costo se hubiera ubicado en torno a los $314 millones.
*En las estimaciones, se consideraron estrictamente los costos asociados a la atención en el sistema de salud, no se tuvieron en cuenta los costos de “bolsillo” (los costos de realizarse un aborto de manera privada), ni los costos asociados a las secuelas psicológicas, emocionales, económicas, laborales y de cuidado, que implican los daños asociados a los abortos inseguros. Si fuésemos a considerar todas estas dimensiones, el costo sería considerablemente superior.
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martes, 8 de diciembre de 2020

Histórico: la Humanidad comienza a vacunar contra el coronavirus

Margaret Keenan, la primera británica en ser vacunada contra la Covid-19
En tiempo récord y ayudada por la ciencia y la técnica, la Humanidad comienza a vacunar contra la Covid-19, la pandemia más importante del último siglo provocada por el nuevo coronavirus, y fuente no sólo de emergencias sanitarias y colapsos de sistemas de salud, sino también de graves crisis socioeconómicas alrededor del globo.
Margaret Keenan, una abuela de 90 años, fue la primera británica en recibir, este martes, la vacuna producida por los laboratorios Pfizer (Estados Unidos) y BioNTech (Alemania), mientras que Rusia ya había comenzado a vacunar con la Sputnik V a su población el sábado, sólo en su capital, Moscú, epicentro de la pandemia.
Maggie Keenan -como la llaman sus amigos y familiares- celebró con una taza de té después de recibir la inyección Covid que le salvó la vida a las 6.31 (hora local) en su hospital en Coventry, West Mids, Inglaterra. Como ella, el resto de las personas mayores de edad y los trabajadores de la salud son los primeros en recibir la primera dosis de la vacuna.
Maggie, que cumple 91 años la próxima semana, dijo: "Me siento tan privilegiada de ser la primera persona vacunada contra la Covid-19, es el mejor regalo de cumpleaños anticipado que podría desear porque significa que finalmente puedo esperar pasar tiempo con mi familia y amigos en el Año Nuevo después de estar sola la mayor parte del año".
Keenan, que tiene una hija, un hijo y cuatro nietos, es una ex asistente de joyería que se retiró hace sólo cuatro años. La enfermera del NHS (Sistema de Salud Nacional, por su sigla en inglés), May Parsons, fue quien la inyectó y la acompañó en los momentos posteriores a la vacunación.
Mientras tanto, Rusia comenzó a distribuir su vacuna Sputnik V el sábado, con Moscú como punto focal para que la gente participara en la primera vacunación masiva contra el virus. Se llevó a 70 clínicas de los alrededores de la capital, y luego fue transportada a otras regiones, para ponerse a disposición, en primera instancia, de médicos y otros trabajadores de la salud, docentes y asistentes sociales. El gobierno ha considerado que estos grupos tienen el mayor riesgo de exposición a la enfermedad. 
"Durante las primeras cinco horas, 5.000 personas se inscribieron para la vacuna: profesores, médicos, trabajadores sociales, los que hoy en día arriesgan más su salud y sus vidas", escribió el viernes el alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, en su página web personal, antes del inicio de la campaña de vacunación. 
Moscú ha sido el epicentro del rebrote de coronavirus en Rusia, registrando alrededor de 7 mil casos diarios en las últimas jornadas, muy por encima de los 700 casos diarios que se vieron a principios de septiembre, durante la primera ola.
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lunes, 30 de noviembre de 2020

Unidad a las cachetadas y el peligro latente de la implosión

Llamosas escucha a Alberto F., secundado por Natalia de la Sota (de rojo) y Santiago Cafiero
Llegó la unidad. A las cachetadas, especialmente por el coronavirus. Todavía a armar, con más de uno refunfuñando por las imágenes de anoche, cuando el presidente Alberto Fernández y sus principales ministros intervinieron el triunfo de Juan Manuel Llamosas con un poder de repentización asombroso: en cuestión de horas, cuando la victoria se aclaraba y en viaje fugaz, llegaron a Río Cuarto, Cafiero, De Pedro, Katopodis, además de los que juegan de local en el Imperio del Sur: Natalia de la Sota, Adriana Nazario (la última pareja del fallecido ex gobernador), Carlos Gutiérrez (jefe de bancada de los diputados nacionales schiarettistas que coordina con Máximo K y Sergio Massa el apoyo del cordobesismo a iniciativas que le importan al kirchnerismo), y en el medio, Manuel Calvo, actual vicegobernador y sindicado como el heredero de Schiaretti, si no tiene que pasar antes por una interna con alguno de los nombrados, a los que habría que sumar a Martín Gill, ex intendente de Villa María y actual segundo de Katopodis en Obras Públicas, y con serias intenciones de construir su candidatura a gobernador para 2023.
Serán cuatro años muy complicados para Llamosas: tendrá un Concejo Deliberante más repartido (puede ingresar una cuarta fuerza política), sólo llegó a los 10 concejales que la Carta Orgánica le asegura al ganador (de un total de 19 bancas); deberá mejorar su gestión del coronavirus, cuando ya se anuncia una segunda ola para marzo/abril, a la vez que tendrá que hacerse cargo de la coordinación de la logística y la instrumentación de la vacunación a principios de año; pero por estas horas su misión será contener a Schiaretti, quizás sorprendido por esta unidad del PJ que anoche se escenificó casi en su ausencia (prefirió no salir por Zoom como Fernández para evitar la foto. Quizás más adelante, cuando le madure más tener que ir con el kirchnerismo el año que viene en la boleta legislativa; le tiene miedo a su propio electorado y su marcado antikirchnerismo. Al Gringo no le gustan los apuros; Llamosas hoy viajaba a Córdoba capital para explicarle mucho de lo de anoche). El intendente ahora reelecto necesitó de todos (hasta La Cámpora, mala palabra en Río Cuarto, que metió una concejala por primera vez) para poder ganarle al radicalismo de la ciudad, enfrentado con los radicales de la capital y refractario al ala dura de Juntos por el Cambio, al punto que los popes del centenario partido tuvieron que parar la locura que periodistas porteños intentaron instalar con la venia de Patricia Bullrich (y los trolls de Banquemos) de un fraude que nunca existió.
En este marco, en el que hay mucho más para analizar, especialmente hacia adelante, no deja de llamar la atención la sorpresiva advertencia del colega Fabián García, en el sitio web En Redacción. La típica sensación de que lo cercano obtura una mirada más amplia, en medio de la pandemia, la apatía que ayer se materializó en un escaso 50% de participación electoral; desánimo, y tristeza sólo rota ayer por el mismo Llamosas, que decidió por una vez ser genuino en lo público y dejar el cassette de lado para confesar que en medio del asedio del coronavirus (Río Cuarto llegó a tener casi 300 casos diarios en septiembre y su sistema sanitario estuvo al borde del colapso, emergencia de la que se tuvieron que hacer cargo Schiaretti y el mismo Alberto Fernández a través del Ministerio de Salud de la Nación) tuvo ganas de renunciar porque se sentía derrotado; García tiene una admonición para hacernos, no necesariamente certera en la indagación, pero sí respaldada por números (que es necesario recontextualizar, por la pandemia en la ciudad, por ejemplo) que podrían asistirle en la verdad. ¿Sobre qué se le ocurrió al colega llamar la atención, despabilarnos?
"Estaban habilitados para participar de esta elección municipal en Río Cuarto 136.001 ciudadanos, pero sólo lo hicieron, cuando restaban dos mesas por escrutar 67.866 (49,9%). Implica que no tomaron parte del comicio, el 50,1% de los riocuartenses. No se recuerda un ausentismo tan grande desde 1983 y representa 13 puntos por debajo de 2016 (63%) y 16 menos que en 2012 (66%).
Semejante nivel de abstención y la enorme pérdida de votos de las fuerzas mayoritarias indican que la sociedad de Río Cuarto decidió pasarle factura al sistema político y a los dos bloques mayoritarios, el oficialista y opositor, pero sin patearlo. ¿Qué quiere decir? Que no encontró otra opción para canalizar su hartazgo y descontento.
Revela, en ese sentido, que la doble crisis, sanitaria (producida por el COVID-19) y económica, derivada de ella, ha minado las bases de sustentación de los programas y representaciones de los dos bloques de poder. Sin alternativas u opciones políticas y sociales, los electores tomaron dos caminos: no fueron a votar (la mayoría) y de los que lo hicieron, castigaron tanto a Hacemos por Córdoba como a Juntos por el Cambio.
Por la magnitud de la ciudad de Río Cuarto, 136 mil empadronados, una potente capital regional, agro-industrial y de servicios, y capital alterna de la provincia y el país, esta fotografía electoral puede extrapolarse al resto del país. Es una luz de alerta a todo el sistema.
Es un escalón por debajo del que “se vayan todos”, pero es una luz amarilla encendida en el tablero de comando, que muestra que el curso político, social y económico del país quedó al borde de la implosión".
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sábado, 28 de noviembre de 2020

Después de Diego: "¿Qué vamos a hacer con tantas lágrimas?"

"Maradona no fue solo un jugador de fútbol, sino que es fundamentalmente un nombre del pueblo y un ideal colectivo, un líder. Maradona es un significante que, habiendo surgido de la cadena articulatoria de los significantes del Otro, se desalienó y devino una letra de goce que, condensando infinitas razones, pasiones y afectos populares, representa al pueblo.
Como ideal, posibilitó la identificación y una pertenencia que permitió el orgullo de decir “soy” en un jubiloso engrandecimiento yoico. Por ejemplo, cuando en tierra extraña se decía “Maradona”, no era necesaria ninguna aclaración, sucedía una súbita comprensión", publicó el jueves, en pleno dolor por la despedida del 10, la psicoanalista Nora Merlin.
Anoche, hablamos con ella en Detrás de las Noticias (AM 530 Somos Radio, Buenos Aires) y lo primero que planteó fue una pregunta: ¿Qué vamos a hacer con tantas lágrimas? "Se va a inundar el país. Pro no es solo acá, es más global. Para nosotros, Maradona no fue sólo un jugador de fútbol y se va a reconfigurar en mito, como Evita y Perón. Líderes populares que no salieron del marketing. Acá hay corazón y alma", pronosticó.
"Maradona no es comprendido por el Poder, que tiene horror a lo plebeyo, y no entiende nada del amor del Pueblo. Creen que somos todos fanáticos, locos, no entienden de compartir pasiones, llorar entre todos. Tienen delirios de que somos estúpidos, violentos, arriados, que vamos por el chori, que vamos con los palos, no se les ocurre el amor político. Piensan que todo es cargo. Por eso se defienden como Larreta, que el jueves perpetró un ataque al Pueblo", denunció la también magister en Ciencias Políticas.
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miércoles, 25 de noviembre de 2020

Elecciones en Río Cuarto: de la apatía, al juego nacional

El domingo, Río Cuarto, la capital alterna de Córdoba y una de las 24 del país, elige intendente, concejales, tribunos de cuentas y posibles enmiendas a su carta orgánica, en medio de una campaña afectada por la pandemia del coronavirus -que llevó a postergar el acto eleccionario dos veces-, y marcada por la falta de propuestas superadoras para la ciudad y su inserción socioeconómica y cultural en la provincia y el país.
Los dos principales candidatos son Juan Manuel Llamosas, actual intendente que va por su reelección, junto al peronismo schiarettista-delasotista y el solapado apoyo del gobierno nacional-, y el radical Gabriel Abrile, de Juntos por Río Cuarto, con el apoyo de la estructura nacional de Juntos por el Cambio, pero especialmente del radicalismo encabezado por el ex gobernador mendocino Alfredo Cornejo.
La mayoría de las encuestas le dan una ventaja a Llamosas (entre 3 y 6 puntos), mucho menor si las elecciones se hubieran realizado en la fecha original -29 de marzo-, cuando supuestamente la ventaja era mucho mayor (más de 10 puntos) y todavía no lo habían afectado las dudas que mostró en la gestión de la pandemia y las dificultades para lidiar con las indolentes tendencias aperturistas del cordobesismo, expresadas claramente este fin de semana cuando las sierras cordobesas se desbordaron de gente que considera que el peligro del coronavirus ya terminó.
Enfrente está un también dubitativo Abrile, preso de diversas internas de su alianza, principalmente en la Unión Cívica Radical, que sufre un proceso de trasvasamiento generacional, en el que los viejos popes locales y provinciales no quieren soltar el mando -ante el avance de nuevos dirigentes que quieren dejar el macrismo atrás- y han retaceado el apoyo a su candidato, que salió también de una encarnizada interna, hasta poder dañarlo en sus posibilidades de acceder al Palacio de Mójica.
Sobre esta disputa electoral entre Llamosas y Abrile, se erigen otras variables, como la relación de la ciudad con el gobierno de Juan Schiaretti, el lazo que se quiere construir entre este y el kirchnerismo en la provincia y en lo nacional con vistas a las próximas elecciones legislativas del 2021, y el ensayo que realizará el domingo Cambiemos para hacer olvidar la ominosa administración nacional de Mauricio Macri y el disgregado frente interno en la provincia.
En el siguiente análisis, en la columna de opinión en FM Libre (Río Cuarto), abordamos otros puntos de esta elección marcada no sólo por la ausencia de ideas convocantes, sino también por la incertidumbre sobre cómo va a comportarse el electorado en medio de una pandemia que -en otros ámbitos y por múltiples intereses- se quiere olvidar temerariamente.
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lunes, 23 de noviembre de 2020

Los datos duros que desmienten a la ministra Acuña

En Argentina, según los datos oficiales más recientes disponibles a nivel nacional y de la ciudad de Buenos Aires, más de la mitad de quienes estudian en institutos de formación docente son mayores de 25 años. Pero, a diferencia de lo que afirmó la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, según el informe nacional Enseñar 2017, el 50% elige la carrera luego de terminar la educación secundaria, y no tras “haber fracasado en otras carreras”. Además, el 78% de los estudiantes citó como motivación principal para estudiar el “considerar a la educación como factor principal para el desarrollo de la sociedad”.
Citando documentos oficiales, así lo comprobó AFP Factual, el sitio de chequeo de información de la agencia internacional de noticias AFP, la Agencia de Prensa Francesa, la más antigua del mundo.
Luego de recordar los repudiables dichos de la ministra de Educación porteña contra los trabajadores de la Educación, AFP recordó que los docentes argentinos "de nivel inicial, primario y secundario, pueden formarse en las antes llamadas escuelas normales, en universidades públicas y privadas y en los institutos de nivel superior, en carreras de cuatro años", y exploró si el perfil de los estudiantes en los institutos de formación docente se condice con los prejuicios de Acuña. Ahí salta que la funcionaria larretista mintió.
De acuerdo con el informe “Enseñar” sobre estudiantes avanzados de carreras docentes a nivel nacional, publicado por el Ministerio de Educación de Argentina en 2017, el 51% de los 11.941 encuestados en todo el país tenía más de 25 años [26% entre 26 y 30 años y 25% más de 30 años].
En la capital del país, la edad de ingreso a las carreras docentes disminuye. De acuerdo con el informe de 2016 “Caracterización de la Formación Docente en la Ciudad de Buenos Aires”, el 55% de los ingresantes era menor de 24 años.
El documento señala que ocho de cada diez estudiantes se encontraban “en la edad teórica para la asistencia en el nivel superior, según lo definido por instancias internacionales”. Esa edad, según explica el mismo documento, “se extiende hacia los cinco años posteriores de la edad típica de terminación de la educación secundaria y representa una cohorte de cinco años”.
La ministra Acuña expresó que los futuros docentes tenían un nivel socioeconómico “bajo”. Al respecto, la encuesta Enseñar señala que el 57% de los estudiantes trabaja, y brinda detalles sobre la educación y la situación laboral de las familias. El nivel educativo máximo alcanzado por la madre de la mayoría de los estudiantes (57%) es secundario incompleto, y el 58% son amas de casa, jubiladas o pensionadas, mientras que casi la mitad de los padres son jubilados, pensionados o asalariados del sector público.
Según un portavoz de la cartera que dirige Acuña, el resultado de una encuesta realizada en 2020 entre ingresantes de carreras de formación docente en Buenos Aires, documento al que no tuvo acceso AFP Factual, el 47% de los ingresantes trabaja y otro 40% busca trabajo, mientras que el 23% declaró tener menores a cargo.
La ministra Acuña también aseguró que, quienes eligen la carrera docente, lo hacen como tercera o cuarta opción, “luego de haber fracasado” en otras opciones formativas. Sin embargo, el informe de alcance nacional revela que para el 50% de los encuestados el profesorado es la primera carrera que cursa, mientras que un 29% indicó haber comenzado anteriormente una carrera que luego abandonó.
Por otra parte, 8 de cada 10 estudiantes entrevistados declaró haber elegido la carrera docente por “considerar a la educación como factor principal para el desarrollo de la sociedad”. En segundo lugar, mencionaron la vocación como motivo de elección y, en tercero, el interés por trabajar con niños y adolescentes.
Según el reporte, los motivos relacionados con aspectos económicos ocupan una posición menos preponderante: “5 de cada 10 estudiantes eligieron la carrera docente porque les garantiza un empleo relativamente estable, y 3 de cada 10 debido a que les permite una rápida salida laboral”.
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domingo, 22 de noviembre de 2020

La foto: Soledad Acuña en el colegio de Priebke

"Comenzaba el otoño de 1975 cuando la máxima autoridad educativa del país era el ministro Oscar Ivanissevich, un médico fascista cuya designación había sido impuesta por José López Rega para desatar una oleada persecutoria sobre estudiantes y docentes de todos los niveles. Quiso la Divina Providencia que Soledad Acuña naciera el 23 de marzo de ese año en Bariloche, fruto de la unión marital entre un policía y una ama de casa. Un capricho del calendario.
De modo que al finalizar la última dictadura –que resumió su estrategia pedagógica en un cuadernillo titulado Subversión en el ámbito educativo– ella ya cursaba allí el tercer grado del ciclo primario en el Instituto Primo Capraro, donde también atravesó la enseñanza media, egresando a fines de 1992 con el título de Bachiller en Gestión Empresarial. Quiso la Divina Providencia que aquel establecimiento fuera administrado por un hombre del cual la ex alumna –así como aún hoy confiesa entre sus íntimos– guarda un excelente recuerdo: el criminal de guerra nazi, Erich Priebke. Cosas de la vida.
Ya se sabe que esta mujer, la actual ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, acaba de dar la nota al expresar que los docentes son pobres, viejos, fracasados, de bajo nivel cultural y encima bajan línea a los alumnos. En este punto no se privó de pedir que sean denunciados por los padres.
Claro que tamaño pronunciamiento fue un semillero de repudios. Desde sindicalistas a legisladores y funcionarios nacionales, pasando por dirigentes políticos, figuras de la cultura y organismos de derechos humanos, se pusieron en fila para denostar a su autora.
Tal efecto hizo que, en una reunión de gabinete del Gobierno porteño, la susodicha dijera:
– Bue… si tengo que pedir perdón, pido perdón…
En su voz se deslizaba un dejo de malagana.
Horacio Rodríguez Larreta, algo contrariado, meneó la cabeza antes de responder con sequedad:
– Por ahora no abras más la boca.
Para Soledad Acuña, la delación, el punitivismo y el vaciamiento de la enseñanza pública constituyen una política de Estado.
A su vez, los diputados de Juntos por el Cambio (JxC) en la Legislatura porteña rechazaban el pedido de otros bloques para interpelarla.
En definitiva, la respuesta del PRO y sus aliados ante el asunto fue nada menos que el silencio. Una sordina únicamente quebrada por dos mensajes de apoyo publicados en sus cuentas de Twitter por Patricia Bullrich y la escritora Pola Oloixarac, una especie de Andahazi con pollera.
Más allá de aquellos chisporroteos, no está de más resaltar que la señora Acuña en realidad protagonizó un sincericidio al admitir que, en lo que a ella respecta, la delación, el punitivismo y el vaciamiento de la enseñanza pública constituyen una política de Estado.
Bien vale entonces reparar en este personaje".
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viernes, 20 de noviembre de 2020

Aborto en el Senado: ¿Desempata Cristina?

"El seguimiento voto a voto, que ya se evidenció en la discusión parlamentaria del 2018 por el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo, comienza a tener un recorrido final en el Senado. De los cuatro legisladores que aún mantenían un silencio público sobre su postura frente al proyecto del Ejecutivo, dos se expresaron a favor.
Estamos hablando de las bancas que se abstuvieron en la votación del proyecto en 2018: uno es el senador Roberto Mirabella, que ocupa el lugar del actual gobernador de Santa Fe, Omar Perotti. El legislador había adelantado que no “iba abstenerse” en la votación tal como hiciera el ahora gobernador pero no confirmaba si su voto iría a los afirmativos o a los negativos.
En una entrevista con Aire de Santa Fe, el senador confirmó que se terminará inclinando por un voto positivo al proyecto de legalización del aborto. “Tengo una posición tomada, es una cuestión de salud pública. Estoy a favor”, dijo.
La otra de las abstenciones en aquella jornada de agosto de 2018 fue de la neuquina Lucila Crexell. La senadora del Movimiento Popular Neuquino, actual aliada de Juntos por el Cambio, dio señales a favor del proyecto en declaraciones radiales en su provincia. “Tengo una posición tomada respecto a la despenalización, estoy a favor hasta la semana 12. Hay una tendencia a la especulación, pero creo que esta vez hay una mayor inclinación a la aprobación del aborto en el Senado”, señaló.
Para invertir las proyecciones a favor del rechazo del proyecto, el sector “verde” tenía que conseguir el apoyo de los indecisos. Con estas dos confirmaciones, sólo restan definiciones públicas de dos senadores, uno de ellos del oficialismo. Estamos hablando de los entrerrianos Edgardo Kueider (FDT) y Stella Maris Olalla (UCR). Ambos mantienen en vilo la definición.
La paridad es tal que aún con todos los senadores definidos en su postura cualquier cambio de último momento podría torcer la votación. Algunos especulan incluso con la chance latente de un empate como en la discusión de la 125 y un posible desempate de la presidenta del Senado, Cristina Fernández de Kirchner".
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martes, 17 de noviembre de 2020

La carta de una "docente fracasada" a la ministra Acuña que se hizo viral

"Aquí, docente fracasada que estudió de grande.
Que dio clases en barrios con calles de barro a los que había que llegar descalzo los días de lluvia.
Que puso plata de su bolsillo para que el mate cocido de lxs pibxs tuviera un poco de azúcar.
Que compró mapas, hojas y cuadernos para aquellos que no podían comprar.
Que enjuagó lágrimas, limpió mocos, corrió al baño con toallitas para la piba a la que "le vino", y cargó boletos en SUBEs ajenas.
Aquí, docente fracasada.
Que vio cómo lxs pibxs se iban felices con sus netbooks, sentían con cara de asombro el olor a nuevo de los cientos de miles de libros que colmaron las bibliotecas, o subían a los micros para visitar Tecnópolis.
Docente fracasada que los volvió a ver venir con el táper y la bolsa, "por si quedaba algo", para llevar a casa.
Y que fue a la marcha para pedir estufas y que no se cayeran los techos.
Docente fracasada que, a dos días de decretarse la cuarentena, tenía armada toda una red de contención para atender a cientos de alumnxs, familias, docentes y directivos a través de sus escasos medios,
Y así, a veces con mucho y a veces con nada, mantuvo el vínculo y las clases y la asistencia y el contacto y la continuidad pedagógica y toda una montaña de demases cuestiones que ahora requieren atención no ya en horario escolar, sino todos y cada uno de los días del almanaque y a todas horas del día y la noche.
De fracasos así, le podemos contar millones a la señora ministra.
Porque exitoso, lo que se dice exitoso, es haber hecho volar a dos docentes por el aire durante la gestión que defiende la ministra.
Es haber dejado a cientos de escuelas sin gas.
Haber recortado las viandas.
Haber desmantelado el Conectar Igualdad.
Exitosas son las clases al rayo del sol.
El cierre de escuelas para adultos.
Los sanguchitos con gusanos, las peras verdes y las bananas pasadas.
Casi podríamos decir que su lista de éxitos supera ampliamente nuestra larga lista de fracasos, señora ministra.
Porque es eso, y es así de simple
Cada vez que unx de nuestrxs pibxs accede a un derecho, ustedes pierden un privilegio.
Cada vez que unx de los nuestrxs accede a un empleo de calidad, ustedes pierden un par de manos de obra baratas.
Cuando generamos conciencia, ustedes pierden votantes comprados con un electrodoméstico.
Fracasados, nos llama la ministra.
Y que venimos de las clases bajas.
¡¡¡Y qué orgullo, señora!!!
¡¡¡Qué orgullo enorme nos provoca que nos ningunee!!!
Qué orgullo no tener nada en común con usted, con lo que es y representa.
Favor enorme nos ha hecho su desprecio al situarnos lo más lejos posible de su casta.
Por mi parte, agradecida eternamente, señora ministra.
Triste será el día en que coincidamos en algo".
Silvia Araceli
Docente 
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lunes, 16 de noviembre de 2020

Hilo: el peligro de la creencia falsa de que "el coronavirus ya fue"

"La sensación de que "el coronavirus ya fue" y la relajación que se sigue de ello es lo único que nos falta para seguir acumulando muertes y escalando lugares a nivel internacional. Sale hilo para explicar el riesgo de comernos esa curva.
Después de una subida eterna de casos e irradiación de los mismos en todo el país durante siete meses (con su consecuencia de decenas de miles de muertes), por primera vez se observa una reducción bastante general, aunque la misma no responde a ninguna política exitosa.
Hay distintas interpretaciones sobre por qué han comenzado a bajar los casos, pero la más convincente me parece la de Roberto Etchenique (sí, el químico argentino creador del concepto "inmunidad de cagazo", que viene pegando bastante en esta pandemia ya desde los primeros días).
Etchenique estima los números de contagios por grupos de edad a partir de una tasa derivada del único número más o menos confiable (el número de muertos). Dichos cálculos le permitieron pronosticar que si los que circulan sin cuidados son siempre los mismos, llega un punto en que efectivamente se genera un "efecto rebaño" entre los susceptibles, lo que permite llevar el famoso R0 a menos de 1, lo que baja el número de casos.
Lo mismo observan los modelos de simulación computacional de @RodrigoD_Castro, Ernesto Kofman y @rquiroga777, que han seguido las evoluciones mejor que los "pronosticadores meteorológicos de picos" que los anuncian desde abril y pifian tanto como los economistas con el dólar.
Esta baja de casos solo se sostendría en el tiempo sobre la base de dos supuestos: que la inmunidad que deja el virus sea permanente y que los que se venían cuidando se sigan cuidando. Los dos supuestos podrían ser errados, pero el segundo depende enteramente de nosotros. La segunda ola europea parece demostrar que la inmunidad que deja el virus no se sostiene mucho en el tiempo. Pueden consultar un artículo de divulgación en español aquí. O un paper sobre el tema en inglés aquí, entre mucha otra información googleable.
El segundo supuesto justamente es el mayor peligro que afrontamos en este contexto. Los números comenzaron a bajar porque los que salían ya se contagiaron hace relativamente poco (meses o semanas) y el resto se venía cuidando, en especial las personas mayores y los niños. Los que decidieron ignorar esta pandemia son los responsables del nivel de muerte que tenemos, y los que nos hemos cuidado logramos que el número fuera menor al que podría haber sido ("el responsable cuida al irresponsable y el irresponsable nos jode a todos", dije en @tiempoarg).
La gravedad de "el coronavirus ya fue" es que los que se venían cuidando sientan que dichos cuidados ya no son necesarios (porque los números "bajan") y, con muchísimos casos aun activos, comiencen a descuidarse, arrojando los susceptibles que faltan a la maquinaria de contagios. Ello dejaría una tasa de letalidad más alta todavía (los que se venían cuidando son quienes tienen mayor riesgo de muerte), pero además continuaríamos con un número de casos activos muy altos que facilitaría la segunda ola de contagios en marzo.
Si llegamos a marzo con un número de casos activos alto, se sumarían a ellos todos los que ya se contagiaron al principio de la pandemia, cuya inmunidad estaría decayendo. Así, la segunda ola dejaría un saldo similar o superior de contagios y muertes, tal como vemos en Europa. Esto requiere entender que la vacuna no resuelve todo (no sabemos cuándo estará disponible ni su efectividad ni cuánta gente aceptará vacunarse) y, en lugar de eso, hacer lo que no estamos haciendo: campañas masivas de reducción de daños y políticas de rastreo y aislamiento.
Campañas de reducción de daños: necesitamos aprender cómo vivir en este contexto, evitar los espacios cerrados, reducir los encuentros sociales o el número de personas, autoaislarnos previamente si vamos a ver a una persona con riesgo, utilizar correctamente el barbijo. Políticas de rastreo y aislamiento: comprender las cadenas de contagios y desarmarlas, aislar a los contactos estrechos y, sobre todo, entender de una buena vez que el contagio ocurre por los asintomáticos, que no se dan cuenta jamás que están contagiando.
Las representaciones son las que guían nuestros comportamientos: si triunfa la percepción de que "el coronavirus ya fue", nuestros comportamientos no harán más que acelerar y agravar la segunda ola y no permitirnos siquiera el respiro del verano, revirtiendo la baja de estas semanas. Esto es un problema eminentemente sociológico: para cambiar los comportamientos necesitamos dar la disputa por las representaciones, enfrentando tanto las formas de negación, las teorías conspirativas o la errónea tranquilidad que desarman las políticas de cuidados. No nos comamos la curva de una representación errada. El coronavirus no fue. Seguite cuidando. Seguinos cuidando. No salgas al pedo y tratá de aplicar las medidas de cuidado. No es tan difícil y lo que cada uno hace suma, para bien o para mal".
Doctor en Ciencias Sociales, Investigador CONICET
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