miércoles, 3 de agosto de 2016

Estudio: aun sin tarifazo, la pobreza en el Conurbano ya llega al 40%

Eduardo Chávez Molina es investigador del Instituto Gino Germani, de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA (Universidad de Buenos Aires) y especialista en la estructura socioeconómica de la Ciudad y el Área Metropolitana de Buenos Aires.
En varias entrevistas, analizó el impacto de la devaluación, la alta inflación y otras políticas económicas del gobierno de Mauricio Macri desde su asunción el 10 de diciembre de 2015.
En diálogo con Radio La Uni (San Martín, Buenos Aires), Chávez Molina detalló que recientemente actualizaron un estudio que habían comenzado el año pasado: "Las encuestas son hasta el 30 de abril, actualizadas, en hogares, cara a cara. El relevamiento se hizo durante octubre, noviembre y diciembre (de 2015), actualizando ingresos en el período marzo-abril (de este año)".
"Hubo un aumento de la población por debajo de la línea de pobreza. El Conurbano fue el más afectado en ese proceso: la pobreza pasó de un 24-25% a un 40-41%. Pero lo más peligroso es que hay un porcentaje no menor que está muy cerca de ese límite", aseguró el sociólogo, que aclaró que el estudio no incluye el tarifazo.
"Los más afectados son los trabajadores cuentapropistas no calificados, los que hacen changas, en el hogar o venta callejera. Y en segundo lugar, asalariados precarios o de pequeños establecimientos. Hay una fuerte pérdida de poder de compra", agregó.
En otra entrevista radial, en este caso con Cadena Río (La Plata, Buenos Aires), Chávez Molina consideró que esa pérdida conlleva a un gran proceso de movilidad en términos de ingresos. Salvo en 2011, el trabajador asalariado ganaba más que el proceso inflacionario. Eso generó un proceso de movilidad de ingresos relativamente novedoso para lo que se vivía en Argentina. Y hoy en día lo que hay es un incremento de la pobreza".
"Hay una sensación colectiva de malestar. Los tarifazos han afectado a la mayoría de la población. Para el trabajador formal significó que le coma el aumento salarial, que ya fue inferior a la inflación. Se generó lo que los profesionales llaman una "incomodidad colectiva". Si estabas acostumbrado a que tus expectativas de ingreso sean superiores, ahora eso choca en términos culturales".
Chávez Molina señaló que si bien el porcentaje de pobreza ha aumentado vertiginosamente en los últimos meses, el nivel de indigencia se ha mantenido relativamente estable: pasó del 7 al 9%. Mientras tanto, a diferencia de la crisis del 2001, este proceso se atraviesa sin desempleo alto, aunque "hay una tendencia regresiva del empleo; es decir: se generan menos puestos en relación con la demanda, y se destruyen de manera no menor".
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