viernes, 28 de abril de 2017

25 despidos en una editorial en un día: duro testimonio de un trabajador

Editorial Atlántida/Televisa anunciaron el cierre de sus revistas en Argentina y Colombia, entre las que se cuentan Cosmopolitan, Bazar, Vanidades, Muy Interesante, Ser Padres Hoy, NatGeo, entre otras.
La medida coincide con la caída en las ventas publicitarias de la casa matriz de la empresa mexicana: Televisa, principal televisora de México, informó que durante el primer trimestre del año sus ventas publicitarias cayeron unos 350 millones de pesos, unos 17 millones de dólares.
Sin embargo, el gigante televisivo informó una utilidad neta de más de 1.868 millones de pesos mexicanos, equivalente a un incremento del 90,4 por ciento en comparación al mismo periodo del año pasado.
En el informe, la utilidad neta atribuible a los accionistas de la compañía ascendió a más de 1.350 millones de pesos en el primer trimestre de 2017 comparado con más de 600 millones de pesos en el primer trimestre de 2016.
Más allá de estas vicisitudes empresariales y en medio de los despidos en Argentina, uno de los trabajadores de la editorial, Mauricio Koch (foto), presenció la difícil situación por la que aún hoy atraviesan sus compañeros y lo narró en su cuenta de Facebook: "Hoy (por ayer) llegamos a la editorial a trabajar como todos los días y nos enteramos de que cerraron todos los productos de Televisa: Cosmopolitan, Muy interesante, Ser padres hoy, Vanidades, Harper's... Muchos compañeros despedidos. Muchos vinieron a trabajar y no saben si su revista sigue existiendo o no. Algunos no recibieron el telegrama de despido, pero sus compañeros de redacción sí. Los que no lo recibieron aún están en un limbo espantoso porque nadie de la empresa informa nada. Un horror".
Koch -que trabaja en la revista Para Ti- dio más detalles en un siguiente posteo: "Hay compañeros de las redacciones que recibieron el telegrama de despido y otros que "saben" que van a ser despedidos pero aún no les llegó el telegrama. La empresa se resiste a dar la lista completa de nombres (la tienen, obviamente, pero dicen que desde México no se lo permiten). El rumor (todos son rumores de pasillo hasta que un día llegás y estás fuera) es que los despidos van a seguir. Se habla de 35 más en las próximas semanas/meses.
En asamblea, se decidió parar todas las actividades en solidaridad con los compañeros despedidos (o que están con la incertidumbre de la espera).
Las revistas llamadas licenciatarias (todas de Televisa) seguirían saliendo, pero vendrían enlatadas de afuera y acá sólo les insertarían los avisos publicitarios".
Desde el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa) afirmaron en un comunicado que los despedidos suman 25 y se perpetraron "sin iniciar ningún proceso previo de discusión con nuestra Comisión Interna y sin siquiera dar a conocer la lista definitiva de los afectados. Frente a eso, la Asamblea de trabajadores de Editorial Atlántida/Televisa definió por unanimidad un paro total de 24 horas para este viernes, para que la empresa retrotraiga esta medida.
Al mismo tiempo, desde el SiPreBA se notificó al Ministerio de Trabajo del conflicto colectivo para que dicte una conciliación obligatoria y abra una instancia de negociación con todos los trabajadores adentro y en funciones.
A esta situación, se suma la amenaza de la empresa contra los trabajadores a través de un supuesto plan que constaría de más despidos. Esta situación se suma a los 28 despidos que se llevaron adelante hace exactamente un año, el 27 de abril de 2016".
Hoy, los trabajadores de la editorial se volverán a juntar en sus puestos de trabajo para garantizar el paro y realizar una nueva asamblea para definir los pasos seguir, de no haber una respuesta positiva por parte de la empresa.
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jueves, 6 de abril de 2017

#ParoNacional6A Entre lágrimas, estudiantes despidieron a docente echado por hacer paro

"Fue una “salida del cole” especial para niños, niñas, docentes y familiares de estudiantes que esperaban afuera del Instituto del Rosario (Villa María, Córdoba) a Matías Malfante, uno de los trabajadores despedidos de esa entidad privada religiosa.
Se veían decenas de “bajitos” llorando y haciendo fila para abrazar a su profesor; padres y madres expresando a viva voz el apoyo al maestro despedido sin causa, luego de haber egresado y trabajado durante más de diez años para ese establecimiento.
Además, la presencia de todo el arco gremial encabezado por el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) y la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC); a quienes se sumaron referentes de CGT, CTA, ATE, La Bancaria, Judiciales, UOCRA, AOITA y el Sindicato de Cadetes.
Matías es profesor de Educación Física y el viernes -por el saldo de la cuenta bancaria, y tras un llamado que realizó a la escuela- se enteró que estaba despedido de su función como docente en las Rosarinas (donde también fue abanderado del profesorado que cursó allí).
Al no haber recibido el telegrama de despido correspondiente, el martes se presentó a su lugar de trabajo normalmente.
Luego de habérsele impedido el ingreso al edificio por la mañana, logró que se le ceda el paso para cumplir con su tarea -a pesar de un gran operativo de seguridad contratado por el instituto de monjas-, sin imaginar lo que sucedería a la salida.
Malfante se dirigió a las personas que brindaron su apoyo durante horas y dijo creer que “sí hay miedo, por más que ellos (directivos) digan que no”.
Veinte días atrás, el trabajador de la educación se adhirió a SADOP (Sindicato Argentino de Docentes Privados) y tras ser consultado sobre si esto pudo haber molestado a los directivos, respondió: “Lo que pasa es que al no tener ninguna causa y ellos negar todo yo puedo pensar que todo puede tener un sentido con lo que fue la lucha y los paros”.
“Nos parece lamentable; nosotros siempre pensamos que un colegio católico podría revertir esa situación porque lo que está bregando el Papa Francisco sobre la falta de trabajo, ser más solidario”, reclamó el secretario general provincial de SADOP, Jorge Repetto
En ese sentido, el dirigente de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y reconocido profesante de la religión católica, Jorge Heredia, se mostró “defraudado” por esa escuela religiosa. “Siento vergüenza de que sean quienes transmitan los valores de la Iglesia a nuestros hijos”, sentenció.
Por su parte, Nicolás, un egresado de la escuela, se llegó junto a sus ex compañeros a darle su apoyo a Malfante. “Tanto que pedíamos por Dios y por el prójimo y tanto que nos enseñaron a amar más allá de la religión o del partido político, ahora esto no es una ensañanza para los chicos”, reflexionó.
En 2013, la misma institución despidió sin causa a una docente, pero fue reincorporada luego de que el Ministerio de Trabajo le diera la razón frente a la postura de las autoridades".
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martes, 4 de abril de 2017

Neustadt sobre el #1A y el apoyo de Macri

"Mi "Plaza del sí" del año 90 no fue para nadie, sino por algo. Veníamos de padecer 9.000 por ciento de inflación, no teníamos reservas en el Banco Central, sí teníamos paros de Ubaldini y el desastre ideológico del presidente Alfonsín.
Recuerdo que cuando se lanzó el Plan Austral, en 1985, nuestra moneda era más cara que el dólar, y cuando se tuvo que derogar terminamos necesitando 10.000 australes para conseguir ese mismo dólar. En 1986, con 10.000 australes podíamos comprar un auto mediano, y cuando Alfonsín se tuvo que ir, sólo alcanzaba para un litro de nafta.
Con esa Plaza pretendí devolvernos ánimo y autoestima", escribió Bernardo Neustadt, en La Nación, en 2002, en referencia a una manifestación que apoyó a Menem a pocos meses de haber asumido en 1989.
La convocatoria al acto en favor de las políticas del menemismo se hizo a través de los principales medios de comunicación, con solicitadas que llevaban la firma del actual presidente de la Nación, Mauricio Macri, entre otros.
"En los últimos tiempos, sólo pudimos escuchar a los que se opone, los que protestan, los que están contra el cambio, los que dicen no", empezaba uno de esos textos a favor de Menem, titulado "Los que queremos el Cambio".
La firma de Macri de apoyo a Menem aparecía bajo el título "La gente convoca a la gente". "Sin carteles ni identificaciones partidarias. Sólo con banderas argentinas", les pedían los organizadores a los que quisieran ir a la plaza a manifestarse.
En aquel entonces, el flamante gobierno no lograba que la economía despegara con su plan de medidas de ajuste y achicamiento del Estado y sufría una seguidilla de medidas de protestas populares que daban cuenta del descontento social con Menem, que había prometido en la campaña presidencial una revolución productiva.
La manifestación, festejada por los medios oficialistas de la época, le sirvió al gobierno menemista para sentirse respaldado por la sociedad para avanzar con un plan económico de recorte y exclusión, que continuó la Alianza a partir de 1999 y terminó implosionando en 2001.
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