miércoles, 30 de noviembre de 2016

Otra vez curas pedófilos en Argentina: "Francisco sabía"

Cinco personas, entre ellas dos curas pertenecientes al Instituto Antonio Próvolo de una ciudad mendocina, fueron detenidas acusadas de violar y abusar sexualmente de niños sordomudos, desde hace casi una década hasta ahora.
El instituto, ubicado en la localidad mendocina de Carrodilla, Luján de Cuyo, pertenece a la Iglesia Católica y está bajo la supervisión de la Dirección General de Escuelas de Mendoza. Asisten alrededor de 90 chicos, de los que 15 están "albergados", es decir viven en el lugar durante toda la semana y sólo van a su casa los fines de semana. Esto se debe a que sus familias residen en departamentos alejados del Gran Mendoza e incluso en otras provincias, lo cual dificulta el transporte diario hacia la institución.
Corradi, mientras era detenido
Son alrededor de 12 los casos que se investigan con abusos que ocurrieron desde 2007. La sospecha de la justicia es que pueden ser muchas más víctimas. Uno de los curas detenidos, el italiano Nicolás Corradi (82), arrastra denuncias de abuso sexual a niños desde 1984, en Verona (Italia). Su caso fue presentado por una red de víctimas en Washington (Estados Unidos), el año pasado, según dijo el abogado Carlos Lombardi. El otro sacerdote detenido es Horacio Corbacho, de 56 años. Ambos residían en el Instituto Próvolo, pero no dirigían la institución.
Corbacho, otro de los curas detenido acusado de pedofilia
De acuerdo con los testimonios, el sitio donde ocurrían los vejámenes lo llamaban La Casita de Dios, un cuarto donde llevaban a los alumnos, que estaba ubicado atrás del predio donde se dictaba clases. Las víctimas eran los chicos internados, de entre 6 y 17 años, hijos de familias con escasos recursos. "Cuando el personal se retiraba, los chicos quedaban a merced de los curas y el empleado administrativo", contó uno de los investigadores. Los delitos que se investigan son violaciones, manoseos y sexo oral.
La denuncia inicial la hizo, la semana pasada, la senadora provincial Daniela García, quien conoció en un acto público, el viernes, a un joven hipoacúsico que se le acercó para comentarle lo que ocurría.
Uno de los representantes legales de las víctimas del cura Corradi en Italia es el facultativo Sergio Cavaliere quien accedió a una entrevista a través del chat de Facebook con el diario mendocino El Sol.
Cavaliere expresó que los hechos ocurridos en Mendoza fueron informados a los tribunales de Italia y que las denuncias previas realizadas en ese país fueron compartidos hace dos años y medio a los activistas de la red  de sobrevivientes del abuso eclesiástico. Son 67 los denunciantes por las aberraciones cometidas en el Instituto Próvolo en Verona.
"Reportamos 4 sacerdotes y religiosos Próvolo italiano escondidos en La Plata; Don Giovanni Granuzzo (Colegio Provolo La Plata - Argentina), Don Nicola Corradi (residente en el Instituto Provolo La Plata - Argentina), Hermano Spinelli (residente en Argentina c / o Instituto Provolo La Plata), que estaban involucrados en los abusos en Italia", dijo el letrado.
"Sabemos que estos cuatro religiosos estaban en La Plata cuando Jorge Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires. No podemos decir que los había aceptado. En 2014, se informó de su presencia en la Argentina y en todo el mundo, por lo que el Vaticano no puede haber escapado a este escándalo", agregó para dar cuenta del conocimiento que tenía en su momento el hombre fuerte de la Iglesia Católica.
Ante la consulta de si solicitaron una audiencia con el Vaticano para dar a conocer la historia de las personas que sufrieron el abuso de estos curas, Cavaliere disparó, "nunca nadie quiso escucharnos".
"No. Hubo tres eventos en el Vaticano en 2010, 2011 y 2012 para solicitar un procedimiento contra 27 religiosos, pero nadie quería escucharnos. Francisco nunca ha dicho una palabra", denunció Cavaliere.
Tres de los cinco detenidos fueron trasladados este martes al penal de Boulogne Sur Mer de Mendoza capital, luego de haber sido demorados en la Comisaría N°47 de Carrodilla, Luján de Cuyo.
El primero en salir del lugar fue el sacerdote Nicolás Corradi, sobre quien pesa la mayoría de las acusaciones, y a quien los padres señalaron como "el macabro que manoseaba a los niños".
"El cura, de 82 años, continuará preso y se evaluará la detención domiciliaria solicitada", indicó el fiscal de la causa, Fabricio Sidoti. Quedó alojado en el Centro Transitorio de Detención (CeTraDe).
Los segundos en ser trasladados con un fuerte operativo de seguridad y tapados con unas telas, fueron el sacerdote Horacio Corbacho (56) y José Luis Ojeda (41), administrativo hipoacúsico acusado de participar en los abusos a menores de edad.
El primero quedó alojado en el pabellón 5, donde están los acusados de abuso sexual y causas de violencia de género, y el segundo en un lugar especial para internos con discapacidades.
Mientras que los dos restantes, Jorge Bordón y un hombre identificado como Armando Gómez, quedaron demorados en el interior de la seccional a la espera de ser indagados por las autoridades.
Bordón es un monaguillo señalado por los padres como uno de los autores de abusos sexuales y corrupción de menores, que participaba de la mayoría de los viajes escolares de los pequeños.
Y del quinto demorado, Gómez, trascendió que es una persona hipoacúsica, que fue alumno del instituto y que realizaba trabajos de jardinería en ese establecimiento desde hace más de 10 años.
En diálogo con Radio Nihuil, Cintia, la madre de Joel, un niño que fue alojado en el instituto cuando tenía 11 años, brindó detalles del sufrimiento que atravesó la familia, incluido el hecho de que su denuncia fue desoída por la justicia años atrás.
Joel hoy tiene 20 años y tras conocer que una treintena de personas han declarado contra los párrocos y empleados de la institución, está dispuesto a brindar su testimonio. La madre contó que al retirarlo luego de su primera semana internado en el lugar, el niño "estaba enojado". Al transcurrir los días manifestaba actitudes que antes no había tenido. "Se empezó a cortar sus piernas, sus brazos, incluso se lastimaba la garganta; hasta que en sus dibujos vimos que dibujaba ojos alrededor y una persona haciendo sexo oral a otra". La mujer consultó a su hijo y éste le reveló que era obligado a practicar felaciones a uno de sus compañeros y viceversa. Incluso reconoció que una de las víctimas era Néstor Mercau, una joven travesti que denunció abusos a través de su cuenta de Facebook.
Entre las personas que reconoció Joel se encontraban al menos tres de los cinco que hoy permanecen detenidos: el cura Nicolás Corradi, Jorge Bordón y José Luis Ojeda. Pero el pequeño señaló que participaban de los vejámenes otras personas e incluso las monjas del lugar, que "miraban" la terrorífica puesta en escena.
Asimismo, el joven indicó que "le daban de tomar algo que lo mareaba" y las prácticas no se limitaban a abusos sexuales, sino también a otras acciones violentas como golpes de puño y otros elementos.
Cintia recordó que la trabajadora social del instituto le pidió, en su momento, que no la hiciera pública "para proteger a los chicos". Incluso la fonoaudióloga y dos docentes fueron advertidas del hecho, pero deslizaron la posibilidad de que el niño estaría "confundido".
Todo en el lugar parecía estar armado para garantizar la impunidad de aquellos involucrados en los abusos: prohibición de comunicarse a través de lenguaje de señas, restringir el acceso a los padres con la excusa de que "sobreprotegían" a sus hijos, fomentar el "albergue" de aquellos niños cuyos familiares vivían más alejados de la institución.
"Mi hijo vivía en el lugar. Nos costó muchísimo internarlo pero nos decían que era lo mejor. El fin de semana volvía agresivo, con problemas de conducta y no entendíamos por qué. No puedo creer lo que estaba pasando, ahora voy a ir a mi obra social para que le hagan todos los estudios y comprobar si fue abusado", contó Federico, padre de un chico hipoacúsico y con retraso madurativo que asistía a la institución.
"Mi hijo es producto de una violación que sufrió mi esposa antes de conocerme. Imaginate cómo está ella ante la posibilidad de que haya sido abusado. Está reviviendo todo su calvario personal", agregó Federico a su desgarrador relato.
"Mi hija empezó a llegar con moretones. Se mostraba agresiva y estaba aterrada de los hombres, incluso de su padre. No quería que ningún hombre se le acercara o la tocara", contó Emilce, cuya hija habría sido víctima de los abusadores.
"A partir del año pasado, mi hijo llegaba a casa y se ponía a llorar. Tenía moretones en las piernas y brazos. Se golpeaba contra las paredes, estaba muy agresivo consigo mismo y con los demás, no quería jugar con otros chicos. Es sordomudo pero por señas me explicó que lo hacían ver cómo abusaban de los chicos más grandes en la 'casita con una cruz'", narró Liliana, madre de un chico de 12 años que asistía a la institución.
La Dirección General de Escuelas (DGE) anunció que hoy miércoles no se dictarán clases en el Instituto Antonio Próvolo y reiteró la "prohibición de acercamiento de todos los integrantes de la orden religiosa del instituto a los niños y la suspensión del servicio de albergue". Además, instruyó un sumario administrativo desde la Dirección de Educación Privada a los propietarios del establecimiento de educación especial.
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