miércoles, 20 de abril de 2016

Los Macri y el increíble aprovechamiento del Estado

Sorprende la inusitada actividad pública  de Franco Macri -muy acostumbrado al bajo perfil- para salir a proteger a su hijo, el presidente de la Nación, Mauricio Macri: desde tratar de desligarlo de las sociedades y cuentas offshore en paraísos fiscales hasta acusaciones contra el kirchnerismo para salvar la ropa de la familia.
La figura del jefe del clan calabrese sintetiza los preconcpetos sobre el empresariado argentino: acostumbrado a vivir de la teta del Estado y disfrutar de prerrogativas en cada escándalo judicial en los que se ve envuelto.
En este sentido, el Grupo Socma-Macri exhibe maniobras emblemáticas, que sirven para ejemplificar y explicar cómo un presidente acusado de evadir impuestos y lavar dinero a través de sociedades y cuentas offshore puede reunirse con la casta empresarial a la que él pertenece también plagada de casos de evasión y lavado de dinero.
iProfesional nos cuenta parte de esa historia: "Los Macri construyeron su emporio durante la dictadura militar, lo que les permitió sumar 39 empresas a las 7 que ya tenían y formar parte de ese grupo de empresarios conocidos como la "patria contratista", por sus negocios con el Estado.
El Grupo Macri está estrechamente relacionado con SOCMA (Sociedad Macri), en el cual su hijo Mauricio ocuparía diversos cargos. En 1984 se incorporó y desde 1985 en adelante se desempeñó como su gerente general.
Durante los años ochenta, Franco estuvo al frente de la firma Sevel, una de las más importantes de la industria automotriz argentina que estuvo activa hasta 1996.
SOCMA y Sevel forman parte de un extenso listado de más de 70 empresas que traspasaron sus pasivos hacia el Estado entre 1979 y 1983. Sevel adeudaba 124 millones de dólares.
En 1982, el gobierno militar decidió, junto al entonces presidente del Banco Central, Domingo Cavallo, estatizar la deuda privada de cientos de empresas. Se trató de casi 14.000 millones de dólares que, sumados a la deuda inicial, llegaron al monto de 40.000 millones.
La operatoria se hizo mediante un “seguro de cambio” que consistía en asegurar a ciertos empresarios el valor del dólar al momento del pago de la deuda. La diferencia en caso de un aumento del dólar lo absorbería el Estado. En buen romance, se transfirió la deuda privada a toda la sociedad.
En 2009, Franco tuvo que renunciar a la otrora exitosa SOCMA, que factura unos 500 millones de dólares al año, y dividió sus acciones entre sus hijos: Mauricio, Mariano, Gianfranco, Florencia y los herederos de Sandra".
Antes, Franco abrió varias cuentas en Panamá para evadir impuestos en Argentina y lavar dinero, a la vez que disfrutaba de cuestionadísimos contratos durante el alfonsinismo, privatizaciones escandalosas durante el menemismo y la pesificación con el duhaldismo.
El domingo se conoció que -como si fuera poco- la familia Macri hizo negocios con el dólar futuro. "Chery-Socma Argentina S.A –una asociación entre dos empresas propiedad de Franco Macri- operó entre el 4 de septiembre y el 23 de octubre US$ 9.000.000 gracias a Puente Hermanos S.A", detalló El Destape.
Luego del 23 de octubre, fue cuestión de que uno de los integrantes de la familia -Mauricio- decidiera devaluar y así agrandar las enormes ganancias, que además por el fin del denominado cepo pudieron ser sacadas fuera del país, a alguna de aquellas cuentas offshore.
El domingo, Perfil aportaba un dato para nada menor: "Para 2010, Mauricio y sus hermanos Mariano, Gianfranco, Sandra y Florencia desplazaron a Franco de Socma para tomar control de una empresa que facturaba unos US$ 500 millones al año. Capaz es por eso que causó sorpresa la última declaración jurada del ahora presidente Macri, detallando que su fortuna llegaba solamente a unos $ 53 millones".

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