lunes, 11 de abril de 2016

La familia Cachanosky también tiene su cuenta en Panamá

El apellido Cachanosky, en la Argentina, está asociado al neoliberalismo más radicalizado, especialmente por la labor periodística de Roberto Cachanosky, economista columnista del diario La Nación y habitué de aquellos programas que quieran tener la palabra de los sectores más concentrados de la economía.
Dos de los sobrinos de Cachanosky, Iván y Alejandra, son directores de una sociedad offshore en Panamá, CM Training S.A., que también integraba su padre Juan Carlos, hermano de Roberto, fallecido el 31 de diciembre de 2015.
La sociedad offshore fue abierta en 2007 y todavía está vigente. Iván Chachanosky, además de ser director, es presidente de la firma, un desarrollo financiero del CMT Group, que desde 1999 se dedica a la capacitación ejecutiva mediante el eLearning y busca mejorar "la responsabilidad social empresarial".
Iván, igual que su otro hermano, Nicolás, su padre y su tío, es economista. Licenciado en Administración de Empresas y radicado en Chile, es investigador económico en la Fundación para el Progreso, uno de los think tanks del neoliberalismo argentino (con la Fundación Libertad como nave insignia) que apoyaron fervientemente la candidatura presidencial de Mauricio Macri y que proveen de funcionarios e ideas económicas al actual gobierno de Cambiemos.
Igual que su tío Roberto, Iván es prolífico a la hora de escribir y defender las políticas de ajuste y libre mercado en varios sitios.
En el portal PanamPost, el 17 de diciembre de 2015, festejó la llegada de Macri al poder, el fin del cepo y la eliminación de las retenciones al Campo: "La cordura pareciera estar volviendo lentamente a Argentina. Lentamente vuelva a ser un país normal y republicano. El camino no es fácil y hay muchos problemas por resolver, pero mientras se continúe recuperando la República cada día los argentinos estarán en una mejor situación".
A principios de ese año se quejaba por no poder sacar dólares del país por el cepo: "Lo ideal es tener la capacidad de generar ingresos de capitales (en vez de fugas) y no depender de otro país que nos financie". También salía en defensa de las financieras: "Si lo que preocupa es que el dólar paralelo suba, lo que hay que lograr es controlar la inflación en vez de las casas de cambio o “cuevas”".
En un artículo para el sitio web del Instituto Cato, uno de los think tanks latinoamericanos de la derecha neoliberal financiada por Estados Unidos, Cachanosky resume el pensamiento de su linaje: "En tiempos donde las democracias fallan en brindar gobiernos que generen progreso a sus países resulta una alarma o llamado de atención para repasar las bases del funcionamiento de las economías en donde los mercados funcionen libremente dentro y fuera de las fronteras, respetándose la propiedad privada y los contratos a través de la guía de los precios; brindándole a los empresarios las señales correctas para que éstos puedan crear riqueza para el beneficio de todos los ciudadanos. El rol del gobierno debe ser acotado brindando seguridad y encargándose de que los contratos y la propiedad privada se respeten".
Con fuertes vínculos con la Iglesia Católica argentina y regional y la educación privada católica, los Cachanosky basan su influencia en una gran presencia en los medios, bajo el viejo formato de informes y boletines pagos para empresas.
Roberto Cachanosky, tío de Iván, es autor del sitio web Economía Para Todos, uno de los clientes del CMT Group. Aquí Iván también publica sus artículos. En uno sobre la pobreza en Argentina, concluyó: "La solución a la pobreza radica en producir riqueza más que en distribuirla. Por más desigualdad que exista entre los miembros de una sociedad, la importancia radica en que todos ellos dispongan de los bienes necesarios más allá del porcentaje de la “torta” que les pertenezca. Cuanta más riqueza se produce en una sociedad mayor es el producto del que cada individuo dispondrá más allá del porcentaje destinado a cada uno. Centrar el esfuerzo en aminorar las desigualdades muchas veces no resulta eficiente. En primer lugar, de nada sirve reducirlas desigualdades si esto implica disminuir la riqueza, lo que podría resultar en una generalización de la pobreza. En segundo lugar, resulta muy difícil acordar que es lo que debe ser igualado y de qué forma debe igualarse. Los intentos de reducir las desigualdades,  muchas veces resultan de decisiones arbitrarias en manos de unos pocos, quienes determinan a quien se le debe quitar y a quien se le debe dar. Son estas decisiones arbitrarias, a su vez, las que pueden crear fragmentaciones o categorizaciones sociales que dificultan la movilidad social. Se ha mencionado, en este caso, los efectos que produce el otorgamiento de los planes sociales".

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