miércoles, 2 de marzo de 2016

Cristina presa: ¿Macri se animará?

Ya lo dijo Lanata la semana pasada: "Cristina tiene que estar presa y yo creo que la gente votó a Macri por ese estado de impunidad en el que estábamos".
Ayer, el presidente argentino, cediendo a la presión de los poderes más radicalizados que lo pusieron en el sillón de Rivadavia, dio algunas señales en ese sentido: "La corrupción mata, no debe quedar impune".
El sueño del antikirchenrismo más duro va tomando forma judicial a partir del accionar de los jueces y fiscales del #18F, más el aporte del ex espía Jaime Stiuso, de la noche a la mañana, fiable y arrojado.
A esto deberíamos agregarle el accionar de los fondos buitre, que para cobrar lo que Macri accedió a pagarles, desarrollaron desde hace años una estrategia de desgaste y descrédito de la ex primera mandataria y funcionarios de su gobierno, coordinados con medios nacionales.
Ahora, los tiempos se aceleran: el plazo para pagarles a los carroñeros vence el 14 de abril, según estableció el mediador puesto por un juez de Wall Street (Estados Unidos). En ese trecho, la Argentina deberá derogar dos leyes soberanas. El gobierno no sabe si tiene el número para cumplir con esa orden del extranjero.
Un día antes, Cristina Fernández de Kirchner deberá subir las escalinatas de los Tribunales porteños, para declarar ante el juez anti K Claudio Bonadio, en la causa por la venta de dólar futuro. El 12 lo hará el ex ministro de Economía, Axel Kicillof.
Para incrementar las posibilidades que Cristina sea detenida, o por lo menos procesada, otro juez opositor al gobierno anterior, Ariel Lijo, desempolvó la causa por los aportes de la campaña kirchnerista-cobista del 2007.
Pero el ariete principal, por estas horas, es subrayar, insistir, repetir que Cristina mandó a matar al fiscal Alberto Nisman.
"A Nisman lo mató un grupo relacionado al gobierno anterior por la denuncia que hizo contra la ex presidente Cristina Kirchner. La muerte de Nisman está atada a la denuncia que él hizo", dicen que aseguró Stiuso. "Quisieron simular un suicidio y lo hicieron mal, los que tenían que custodiar a Alberto no lo hicieron", dicen que agregó.
"La autora de toda la locura era esa mujer, Cristina Fernández de Kirchner, (Carlos) Zannini y Aníbal Fernández, que hacía la parte mediática; todo el resto eran monos que bailaban su música. La ex presidenta decidió negociar el pacto con Irán y le ordenó a la SIDE que deje de aportar pruebas o información a la causa AMIA", dicen que acusó.
"En el 2012, Larcher me llamó por indicación de la ex presidenta y me pidió que no aporte más elementos a la causa que involucraba a Irán. Desde ese momento, el Gobierno no hizo otra cosa más que obstaculizar nuestra tarea. Incumplimos la orden de Larcher. Nisman siempre siguió investigando. Los autores de los dos atentados fueron iraníes junto con Hezbollah. Los dos atentados fueron porque la Argentina incumplió la promesa de entregar una planta de agua pesada", dicen que contó.
Asesina y traidora a la Patria: dos razones poderosos para que no sólo sea que camine por las escalinatas de Tribunales, sino que también termine presa.
Macri ya accedió a criticar la "Herencia K", aún en contra de la opinión de sus asesores más cercanos, que consideran que lo dicho ayer sólo ayuda a ahondar el clima de pesimismo que instalaron las medidas económicas decididas por sus gerentes.
Ahora, los poderes que le construyeron la victoria del 22 de noviembre quieren más. Aún les cueste una nueva épica K.
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ACTUALIZACIÓN (14 Hs)

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