domingo, 6 de septiembre de 2015

El stand up de Pablo Rossi

El ladero de Mariano Grondona anduvo por Río Cuarto en lo que ya es un clásico: su charla de cada año en la muestra de la Sociedad Rural local, una de las más antikirchneristas del país, donde se escucharon incendiarios discursos de los empresarios agropecuarios llamando al resto de la sociedad a votar en contra del kirchnerismo el próximo 25 de octubre.
El viernes, Rossi presentó su provocador libro "Populismo, nunca más", y trató de teorizar (cual Laclau de la derecha argenta) que "el populismo es un fenómeno preideológico, es una forma de apropiarse de la etiqueta pueblo, apropiarse desde la izquierda o desde la derecha, lo ideológico viene después".
Y ahí comenzó su stand up, histrionismo que ya había mostrado estas semanas en unas cartas públicas que le había dirigido, entusiasta, al candidato k, Daniel Scioli: "El libro retrata a la grieta. La trata de mostrar tal cual es. Justamente, el enfrentamiento, la brecha, la grieta es una consecuencia. Cuando en la contratapa digo hay que hacer un inventario del robo, claramente estoy diciendo nos han robado en la cara, nos han mentido en la cara, nos han dibujado las cifras en la cara, nos han dividido ex profeso. En Libertad o Barbarie, dije que el matrimonio Kirchner constituía una perfecta combinación de alquimistas del rencor, trajeron otra vez el rencor, no lo inventaron al rencor, lo rescataron desde lugares donde el rencor había quedado superado o al menos desdibujado. Para declarar amigo-enemigo, la antinomia entre los nacionales y los populares y los oligarcas y los gorilas. La gente que pertenece al Movimiento Popular y Nacional me insulta por Twitter diciendo no podés ser tan gorila, facho, golpista. Nací en el 71, la Democracia me llegó cuando tenía 13 años. ¿Qué tengo que ver? ¿Porque he trabajado con Mariano Grondona? ¿Se dan cuenta de que ese es el método utilizado del escrache macartista de estigmatizar al otro? No discutir las ideas sino menoscabar al mensajero. Yo no soy responsable de la grieta, pero ¿saben qué? Me puse en una trinchera, donde me pusieron y éste es parte de la honestidad intelectual. Soy antifascista. Como el kirchnerismo ha tenido métodos autoritarios y fascistas, soy o estoy en la vereda del frente del kirchnerismo. Con el kirchnerismo no puedo ser neutral porque el kirchnerismo no ha sido neutral con nosotros los periodistas porque nos han puesto en el lugar del enemigo. Clarín era una excusa, una perfecta excusa de un enfrentamiento de características comerciales e institucionales y nos han puesto a todos los que pensábamos que teníamos que criticar al kirchnerismo como hijos de Clarín, aliados de Magnetto. Yo no trabajo en Clarín, yo trabajo en la Cadena 3 y desde siempre desconfié de la metodología kirchnerista. Por suerte, estamos llegando al final y mantengo lo que dije. Que me pongan la etiqueta que quieran, no soy neoliberal, la libertad es mucho más que el neoliberalismo. Creo en una libertad humanista, una libertad responsable que hoy este régimen Nacional y Popular no nos da. El Estado autoritario que ha mentido desde las estadísticas oficiales es mucho más facho y mucho más de derecha en ese aspecto que cualquiera de los que los criticamos; por eso escribí los dos libros que escribí. Al poder hay que controlarlo a través de otros poderes, donde nadie tenga el poder central, donde nadie se crea el dueño de la patria, el dueño de la República, donde nadie se crea un monarca. Creo en las generaciones de aquellos hombres que ni eran perfectos ni tenían la vaca atada ni la bola de cristal; eran imperfectos, pero apasionados por encontrar respuestas a la Argentina. Muchos de esos hombres poblaron la Argentina del 80, esos hombres eran múltiples, querían servir al país, un país que ahora imagino que se saque la antinomia de encima, este clima de enfrentamiento, aún si es Daniel Scioli. Imagino un país con muchos problemas, con una sociedad que de pronto diga ¿no es que estábamos tan bien? Una sociedad que ya no tenga el relato en donde escudarse, una sociedad que vea a sus pobres en la cuantía que son, que enfrente el verdadero valor de la moneda y no ficticio, que se enfrente al espejo. A partir de allí, será suerte o verdad los políticos que elijamos a ver cuán profundos son los cambios que nos proponen; si es solamente un cambio de figuritas, si es solamente Massa, Macri o Scioli, creo que nos estamos quedando cortos. En el libro también lo planteo: no se trata de una elección, se trata de rescatar una generación".
Fuente

1 comentarios:

marcelo ignacio dijo...

Un tipo que usa la frase "nunca más" para atacar a sus adversarios ideológicos es un hijo de puta. Alguien que compara una política con la que no está de acuerdo con la tortura y matanza de diez mil personas es un hijo de puta.
Poné mi nombre, si querés te paso mi DNI. Pablo Rossi es un hijo de puta.
Marcelo

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