domingo, 27 de octubre de 2013

Prometimos seguir, Néstor

"Néstor era otra cosa. Ah, se, se, se", han llegado a fingir los que te defenestraron con cuanto desmedido agravio y mentira bien construida supieron darse.
Hoy quieren reivindicarte mientras se fagocitan con bóvedas y lázaros que construyó un ego hambriento al cual su nuevo patrón le asignó la tarea de ensuciarte porque la gente quizás votaría por vos al cumplirse 3 años de tu muerte física.
Hoy quieren rescatarte, con culpa y vergüenza por todas las descalificaciones gratuitas que les regalaron a los que los terminan perjudicando.
Hoy habrá los que mirarán con asombro (todavía) el respeto popular por la figura de un político que abortó el descreimiento de los 90’s y que le dio poder a los sueños postergados que intentaron asesinar aquellos que hoy juegan con la palabra “renovación”.
Hoy todo seguirá adelante, Néstor. Acá estamos, tratando de persuadir corazones duros de tanto desprecio inoculado. Venciendo el miedo a que nos encasillen, simulando desprendimiento cuando en verdad nos enseñaste compromiso con lo que amemos hacer.
Hoy actualizarán otra vez su indignidad los que festejaron tu partida, creyendo que tus haceres iban a irse y sus privilegios otra vez se impondrían.
¿Cuánto le lleva a un ser desprenderse del recuerdo de haber festejado la muerte de otra persona?
¿Cuánto le lleva sanar su integridad?
Quizás la democracia no tenga semejante correctivo a mano.
Apenas, Néstor, si tu foto y tu memoria le harán bajar la mirada y darle una nueva oportunidad para engancharse de la Historia, aunque sea por la ventana, por ese mismo lugar donde un ignoto prometió eliminarte.
“Néstor era otra cosa, no como esta yegua que…”, dicen con desparpajo los que mañana la extrañarán cuando pierdan lo poco que pudimos conseguir como colectivo social.
Les reflotaste sus peores fantasmas, esos que los desnudan débiles y entreguistas ante los poderosos y huyendo de los pobres.
Te les metiste por una grieta de la Historia, te nos metiste por una grieta del Corazón.
Que supo esperarte, en medio de la tormenta neoliberal, y que hoy se estruja una vez más rememorando aquella mañana de octubre, cuando prometimos seguir.

Ilustración: Pablo Lobato

2 comentarios:

Luis dijo...

Abrazo, Sergio.

Sergio Villone dijo...

Otro, Luis!

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