domingo, 3 de febrero de 2013

¡¡¡Volvió Leuco Metralleta!!! ¡Y junto a Pepito!

Luego de unas merecidas vacaciones, el cordobés volvió con toda la artillería opositora. Como si las mismas (¿fueron en las sierras?) poco lo hubieran tranquilizado.
Ahí va la diatriba.
"Cristina quiere una Argentina cada vez más parecida a Venezuela y menos a Alemania, como había sugerido en su momento. El giro hacia el fundamentalismo chavista se expresa con obscenidad en la claudicación ante Irán y en su intento de asfixiar toda voz disidente, como las de los gobernadores (Scioli, De la Sota, Macri, Bonfatti, Peralta y Colombi) y los dirigentes sindicales (de casi todas las centrales), incluso, los que hasta hace poco tiempo eran leales a su conducción o suavemente críticos.
En todos los casos, la Presidenta aplicó su manual para dividir y reinar. A las organizaciones judías logró fracturarlas, tal como hizo con los organismos de derechos humanos. Comenzó por los familiares de las víctimas del atentado a la AMIA y logró cooptar a un sector de dirigentes comunitarios, sobre todo de la DAIA. Aprovechó las fisuras internas entre religiosos y laicos, la inexperiencia política de algunos y la complicidad de otros y logró que un fragmento de la colectividad le diera su bendición al acuerdo que Héctor Timerman firmó en Etiopía. Un canciller no judío tal vez no se hubiera atrevido a tanto. Suele pasar. Carlos Menem no hubiera podido desguazar al Estado y dejar a miles de trabajadores en la calle sin la complicidad e incluso el empuje de jerarcas sindicales traidores que se pusieron el neoliberalismo al hombro y que hoy todavía merodean a CFK y aplauden en sus actos.
No es mi intención comparar la magnitud de los acontecimientos, pero el ADN conceptual de Ahmadinejad y el de Hitler es idéntico en cuanto a su objetivo de exterminar al pueblo judío. De hecho el líder iraní es repudiado mundialmente por negar la Shoa. La ignora porque no puede celebrarla como le gustaría. Vale recordar que en los campos de concentración se apeló a colaboracionistas, luego llamados “judenrat” (en la fonética alemana), para que facilitaran aún más la ejecución del genocidio.
La verdad dicha con toda crudeza es que el gobierno argentino abandonó el objetivo de buscar la verdad, el juicio y el castigo a los culpables del mayor atentado terrorista de la historia argentina que borró de la faz de la tierra a 85 personas. Tiene la necesidad política de realinear ideológica y comercialmente a su modelo. Hacer borrón y cuenta nueva. Para no gastar este año la friolera de 12 mil millones de dólares, necesita la energía que ofrecen Venezuela e Irán, de su rol en la OPEP (Organización de Países Productores de Petróleo) y de sus inversiones, incluso para que Pdvsa participe del proyecto de YPF en Vaca Muerta. Eso se llama fomentar negocios y no luchar contra la impunidad. En el volantazo argentino hay más conveniencia que convicciones.
Irán, aislado del planeta democrático por sus violaciones a los derechos humanos, su humillación a las mujeres y por su plan nuclear con fines militares, hace mucho que eligió América latina como cabecera de playa. Por eso, Cristina le ordenó a Timerman que les tirara este salvavidas llamado “Comisión de la Verdad”, una forma de disfrazar lo insultante del hecho para los muertos en la calle Pasteur que, como todo el mundo sabe, queda en nuestra patria, en el barrio del Once y no en Teherán.
Vertical y funcional con la conducción estratégica del bloque bolivariano a cargo de Hugo Chávez, Rafael Correa y los hermanos Fidel y Raúl Castro, el gobierno argentino tuvo que olvidar lo antes posible los reclamos que con valentía tanto Néstor como Cristina habían hecho en la ONU. Y recurrieron a la misma medicina de la hipocresía de Estado que tan buen resultado les dio hasta ahora. Proclamar un objetivo retórico al que nadie puede oponerse (descongelar la causa AMIA, democratizar la comunicación, combatir la burocracia sindical, hacer un país más equitativo y tantos otros) para, en la práctica, hacer todo lo contrario. En cada caso y también en el del acuerdo con Irán, muchos sectores ingenuos apoyaron lo que el Gobierno “dijo” y luego se sintieron burlados en su buena fe por lo que el Gobierno “hizo”. Algunos colocan la trampa y otros la denuncian. Es verdad que con el actual estado de cosas, Irán jamás iba a entregar a los sospechosos y mucho menos a quien hoy es el jefe de la defensa y la seguridad del estado teocrático. Pero en poco tiempo vamos a comprender que por el camino del Pacto de Etiopía, la verdad y la Justicia estarán mucho más lejos todavía. ¿Creen algunos argentinos judíos o no, ingenuos o cómplices, que “el mejor regalo que recibí en mi vida”, como lo calificó Luis D’Elía el día de su cumpleaños, es bueno para combatir el terrorismo y el antisemitismo más repugnante resucitado por ciertos populismos que se dicen de izquierda con la excusa de combatir al imperialismo yanqui y al gendarme sionista de Israel?
¿Desde cuándo D’Elía, vocero fáctico iraní, celebra con euforia lo mismo que la DAIA? ¿Cristina y Timerman son estrategas tan brillantes que lograron semejante milagro? Es verdad que en el crimen masivo de la AMIA no murió ningún ciudadano israelí, pero sólo un ignorante o un malintencionado puede simular que no tienen nada que ver la institución judía víctima de la bomba (o la propia embajada) con Israel, el estado que dio cobijo en su exilio a Jacobo Timerman.
Los impunes que perpetraron la matanza caracterizan a la AMIA y a otras entidades judías de la diáspora como grupos de apoyo cultural y económico de Israel. ¿Qué quiso decir Cristina con su tuit: “Histórico, porque jamás permitiremos que la tragedia de la AMIA sea utilizada como pieza de ajedrez en el tablero de intereses geopolíticos ajenos”? ¿Ella también piensa –como Chávez, Fidel o D’Elía– que Israel y los EE.UU. ejercen el terrorismo de Estado contra los países árabes? Sería bueno que se expresaran al respecto. Porque no solamente compartimos el podio de la mayor inflación mundial con Venezuela. La Presidenta varias veces manifestó su hermandad con Chávez y fue una de las primeras en festejar su recontra-reelección: “Tu victoria también es la nuestra.” Ayer se reveló que el 14% de los seguidores de Cristina en Twitter son venezolanos y que comparte más de 523 mil followers con el comandante del que nada se sabe respecto de su salud. Ni la propia CFK que fue a Cuba pudo verlo.
Hasta en eso, cada día se parecen más los modelos de ambos países. Son construcciones unipersonales y caudillescas, con poco respeto por las instituciones republicanas y que necesitan reformar las Constituciones porque su talón de Aquiles es la ausencia de herederos políticos. “Danger” podría tuitear. Porque nadie es eterno. Ni siquiera Cristina. Always".
Fuente
El que también retornó es Pepito: en Perfil, trata de mentirosos a todos en referencia al acuerdo entre Argentina e Irán (Pepe, junto a Macri y el rabino Bergman, intenta cooptar a la comunidad judía, a la cual siente representar, para así liberarla del yugo kirchnerista); en Diario Popular, se pone del lado del FMI, al que presente como indulgente con el gobierno nacional y que además dice la verdad; y en El Día, aprovecha para refrendar sus dotes antiperonistas.
Estos son los escribas de los que andan buscando un nuevo Relato opositor. Ayer posteábamos sobre este intento en la ong de la Pato. Ahora se suma el Bulldog.
¿Es posible esa nueva narrativa opositora para enfrentar al casi inexpugnable Relato K con el nivel intelectual y conceptual de los que se la escriben?
¿O es necesario dejarlos atrás?
¿Podrían hacerlo?
¿Sus medios los ayudarían pasando a retiro a estas plumas que tanto mal les han hecho?

4 comentarios:

MC. Operador Visceral dijo...

Sergio, todo bien pero de onda te digo, ¿realmente vos crees que repetir literalmente le vómito del imbécil de leuco aporta? Ya bastante exposición tiene ese empresario fabricante de "no-información" como para que andemós ampliando su visibilización, por lo menos esa es mi mirada. Abrazo.

Oscar dijo...

MC, estoy de acuerdo.Por favor hagamos nuestros propios comentarios, o en todo caso hacer la crìtica a esta nota.Me parece.Abrazo.

Sergio Villone dijo...

Sepan que tomo en cuenta sus sugerencias.
Habitualmente no reproduzo enteramente una columna. Esta vez me pareció que su integridad daba cuenta de ese estado de exaltación que transmite un Leuco.
Por otro lado, no tengo problemas en "difundir". Estamos en una red de difusión permanente. Y además considero que es necesario leer todo lo que podamos, coincida o no con nuestro punto de vista.
Las cosas están demasiado claras para tener miedo a ser "contaminados".
Un saludo afectuoso a ambos.

marucha dijo...

¡PLURAL K VIENE POR TODO!
Luis Grynwald responde a Sergio Szpolski, a Héctor Timerman y finalmente a Cristina.
¡PARA UNA AMIA INDEPENDIENTE ya sabés que lista NO podés votar!
¡Ya nos entregaron con Irán! Tenés otras tres listas para votar

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