viernes, 13 de enero de 2012

Sigue el enojo porque CFK al final no tenía cáncer

Incomodaba verlo anoche a Nelson Castro sentir la necesidad de tener que aclar dos veces (al principio y al final) en su programa El Juego Limpio (TN) que él se sentía feliz porque CFK no poseía lo que primero se creyó que padecía, para luego tener que reptir por enésima vez su tesis de que dicha alegría era un bochorno para la medicina argentina con tal de que nadie se acuerde de cuando él decía (hace apenas dos semanas) que dicho cáncer había venido a invadir el cuerpo de la primera mandataria por su forma de gobernar.
Es tan grotesco todo que a Castro sale a defenderlo "Pechitos" Cherashny, para luego tirar su propia versión: "se habría disfrazado con el cáncer una intervención quirúrgica que no era imprescindible ni urgente, con el fin de hacerla simultánea con otra de cirugía plástica de cuello, mandíbula e hilos rudos para estiramiento facial. De ahí todas las contradicciones de la operación y el papelón de los médicos presidenciales que no saben qué decir. Así las cosas, queda esperar unos quince días para que la presidente aparezca y se pueda confirmar esta versión".
Desde otra cloaca, Christian Sanz (percátense de qué nombres estamos tirando, eh. Todo muy lindo) también defiende al doctor Castro y aporta: "El escándalo alcanzó tal magnitud, que hay quienes juran que la continuidad del titular de la Unidad Médica Presidencial, Luis Buonomo, pende de un hilo. Conviven en el Gobierno quienes quieren que sea eyectado de su cargo y quienes sostienen que debe seguir al frente de sus funciones.
Entre estos últimos se encuentra la propia Cristina Kirchner, quien ha mostrado una inusual furia por el tratamiento que los medios dieron al tema de su enfermedad. Para ella, no debe cederse un ápice ante lo que considera una “exageración” informativa sobre algo que debería tomarse como un mero “error”.
Entre propios, la Presidenta habla de un “injusto apriete mediático” al cual no cederá. “Si se remueve de su cargo a Buonomo, ¿no es una obvia muestra de debilidad?”, parece pensar la mandataria en estas horas". 
Por su parte, Roa (que escribió toda la semana), en Clarín, exige que el gobierno aclare por qué la Presidenta no tiene cáncer: "Por un lado, dice que encontraron un nuevo tumor que no había sido detectado en la ecografía. Y que además era “palpable”: si era grande, ¿cómo es que no apareció en la ecografía? Y por el otro, afirman que en la biopsia intraoperatoria vieron células presuntamente malignas . Algo que, según el examen patológico final, tampoco era cierto. ¿Cómo pueden darse tantos errores y encima con la Presidenta? Si alguien tiene que dar explicaciones mejores es el Gobierno , no los periodistas".
El que quizás deba aclar algo es su compañero de fechorías, Julio Blanck, al que anoche le falló el consciente y afloró todo el sub: "Cristina Cáncer", se le escapó, al averiado. Rápido, vacaciones.
Mientras, para Fontevecchia no fue un falso positivo sino un cáncer falso, como todo el kirchnerismo y todo lo que hace el kirchnerismo y todo lo que dice CFK y todo lo que decía y hacía NK... En este marco, Neilson redobla la apuesta y tira que quizás CFK sí tiene cáncer pero que el gobierno estaría ocultándolo: "Puesto que es escasa la credibilidad de quienes, además de estar acostumbrados a manejar la información acerca de las actividades de la Presidenta con meticulosidad maniática, no han vacilado en fabricar estadísticas económicas fantasiosas que no convencen a nadie, es lógico que algunos se hayan preguntado si no será que, luego de pensarlo, los estrategas oficiales hayan llegado a la conclusión de que sería de su interés que la gente dejara de inquietarse tanto por el estado de salud de Cristina, razón por la que habrán decidido modificar el diagnóstico original".
Se ve que varios se niegan a adscribir a la rigurosidad conceptual y la, ¿cómo llamarla?, sensibilidad de la ubicación. Como dice el médico especialista de Cirugía de Cabeza y Cuello del Hospital Británico de Buenos Aires, Adrián Cameron: "No hubo mala praxis, hubo un falso positivo, ¿y?".
Ya sabemos que el bochorno no es de la medicina argentina. Es de los habituales.

3 comentarios:

iris dijo...

La decepción les dura mucho. Unas vacaciones para morderse a solas la lengua no les vendría mal a Nelson y compañía.

Sergio Villone dijo...

No los quieras matar...

Ignacio Pereyra dijo...

Ilusion y despecho.LTA.Se ve que no tienen mucho que inventar si siguen jodiendo con el mismo tema.Ridiculos.

Ignacio

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